Valentino, un joven arquero de 13 años de Sportivo Desamparados, San Juan, dio un gran paso en su formación deportiva: pasó de jugar en su club local a integrarse a la cantera de Boca Juniors. La rapidez con la que todo sucedió sorprendió incluso a su familia, que acompañó cada etapa con orgullo y emoción.
Valentino juega desde los 4 años y desde siempre fue un apasionado por el fútbol y por Sportivo Desamparados. Este amor fue heredado por su padre, quien lo acompaña en cada paso. “En un partido que tuvo el año pasado en el club (Desamparados), lo vio gente de Vélez y nos preguntaron si podíamos llevarlo a una prueba en San Luis. Lo invitaron a pasar una semana en la pensión de Vélez. Antes de ir a la pensión, justo vino el club Boca Juniors a hacer pruebas en el Bicentenario, así que, con el club, fue a las pruebas de Boca Juniors y allí nos pidieron si podíamos llevarlo a la pensión de Boca“, contó orgullosa Gabriela Goria, madre de Valentino a Diario La Provincia SJ.
Pasó primero una semana completa en Vélez y luego otra semana completa en Boca. “Cuando fui a buscarlo, hablaron conmigo y los dos clubes lo querían. Valentino estaba muy sorprendido y tuvo que tomar una decisión; finalmente, decidió quedarse en Boca Juniors”, subrayó.
“Valentino empezó la pretemporada el 18 de enero con el Club Boca Juniors”, recordó Gabriela con orgullo.
Una familia que acompaña desde la distancia
Aunque vivir en otra provincia siempre es un desafío, la familia de Valentino ha encontrado formas de mantenerse cerca. “Nos llama todos los días por videollamada, nos cuenta cómo le va en cada entrenamiento, qué aprende y qué ve de los jugadores. Al principio fue duro adaptarse a la distancia, pero ahora nos sentimos más tranquilos porque lo vemos contento y disfrutando de cada día”, afirmó Gabriela.
Valentino mantiene una rutina estricta: se levanta a las 5 de la mañana, realiza sus entrenamientos y sigue en constante contacto con la familia. “La tecnología nos ayuda mucho. Siempre está en comunicación, nos hace videollamadas y hasta nos muestra cómo se desarrolla cada entrenamiento. Nos deja mucho más tranquilos verlo feliz y motivado”, agregó.
Formación integral y apoyo del club
Más allá de lo deportivo, Boca Juniors también prioriza la formación integral de sus jóvenes talentos.
El club también se encargó de la parte académica de Valentino. “Ya solicitamos toda la documentación para que continúe sus estudios allá. La educación es muy importante y él se está adaptando sin problemas”, señaló la madre.
Un arquero con talento y disciplina
Valentino se desempeña como arquero y desde pequeño mostró disciplina, pasión y compromiso con el fútbol. Su padre, que también fue jugador, ha sido clave en su formación. “Mi marido jugó en varios equipos y siempre transmitió su pasión a Valentino. La familia ha sido un gran apoyo en todo momento, acompañándolo a cada partido y ahora con su traslado a la pensión”, indicó Gabriela.
La familia viajó completa para acompañarlo cuando se instaló en la pensión xeneize. “Fuimos los cinco, con mucho orgullo y emoción. Verlo en ese momento fue algo increíble. Aunque extrañamos su rutina en casa, verlo contento y adaptado nos da una gran tranquilidad”, comentó la madre.
La proyección de un futuro prometedor
A pesar de su corta edad, Valentino ya se proyecta como un talento en ascenso. Su madurez, disciplina y compromiso con el deporte lo destacan entre sus compañeros. “Él siempre decía que quería jugar profesionalmente y llegar a la selección. Nosotros solo podemos acompañarlo, disfrutar cada paso que da y apoyarlo en todo momento”, concluyó Gabriela.
Valentino, el arquero de Sportivo Desamparados que hoy viste los colores de Boca Juniors, es un ejemplo de perseverancia, talento y dedicación. Su historia refleja cómo un joven con disciplina, apoyo familiar y oportunidades puede transformar su pasión en realidad.