La Vuelta Inclusiva, enmarcada en la Vuelta a San Juan, volvió a tener una participación récord y se consolidó como uno de los eventos más convocantes y significativos del calendario deportivo sanjuanino. En su séptima edición, la propuesta organizada por la Secretaría de Deportes de San Juan mostró un crecimiento sostenido tanto en la modalidad participativa como en la competitiva.
Así lo confirmó Julián Suraci, director de Políticas Educativas e Inclusivas, quien destacó que este año la cantidad de inscriptos superó las expectativas. “Venimos trabajando hace más de un mes y estamos esperando ansiosos que llegue el viernes, porque se ha hecho muchísimo trabajo”, expresó.
Una propuesta abierta a toda la comunidad
La Vuelta Inclusiva está compuesta por dos instancias. Por un lado, la modalidad participativa, abierta a todo público, que permite compartir el mismo circuito del prólogo donde luego competirán los ciclistas profesionales. Por otro, la modalidad competitiva, destinada a deportistas adaptados de distintas categorías.
En la propuesta participativa, los números marcan un claro crecimiento: más de 180 personas inscriptas, cifra que continúa en aumento y que ya supera a la edición anterior. “Pueden participar niños, adultos mayores, familias completas, en bicicleta, triciclo, caminando o trotando”, explicó Suraci.
El funcionario señaló que este aumento se debe a que la comunidad “le perdió el miedo a participar” y comprendió que no se trata de un evento exclusivo para personas con discapacidad. “La vuelta participativa es para la familia, y cada vez más sanjuaninos se animan”, afirmó.
Competencia adaptada con presencia nacional
En cuanto a la modalidad competitiva, también se alcanzaron cifras históricas, con más de 35 ciclistas adaptados inscriptos en todas las categorías disponibles: tándem (personas no videntes), bicicletas convencionales (personas con discapacidad en algún miembro), handbike (ciclistas en silla de ruedas) y triciclos (personas con parálisis cerebral).
Un crecimiento que refleja una política deportiva
Desde la organización destacaron que el crecimiento de la Vuelta Inclusiva responde a varios factores: mayor visibilidad del deporte adaptado, políticas públicas sostenidas en el tiempo y una propuesta que integra a personas con y sin discapacidad en un mismo espacio.
“La provincia impulsa el deporte como política de Estado y eso se refleja en eventos masivos y mixtos. Queremos un deporte verdaderamente inclusivo, y la gente lo está entendiendo”, concluyó Suraci.
Con una convocatoria en alza y una fuerte respuesta de la comunidad, la Vuelta Inclusiva reafirmó su lugar dentro de la Vuelta a San Juan y confirmó que ya es un clásico que celebra el deporte, la inclusión y la participación.





