Fernando Bruno, un joven maratonista entrerriano, se llevó todos los aplausos en la categoría maratón de los Juegos Olímpicos. 
Llegó en el puesto 137, mientras que sus coterraneos, el marplatense Mariano Mastromarino terminó 53 y Molina en el 89. Sin embargo, los elogios fueron para el oriundo de Entre Ríos ya que en los últimos 7 kilómetros sintió calambres y dolores en todo el cuerpo y siguió corriendo, pero de costado.
“En el kilómetro 30 fue un calambre duro, en los isquiotibiales. Cada vez era peor, no podía ni correr prácticamente”, contó.
“Yo quería estar en los Juegos y por ahí perdí un año de pista, pero bueno, cumplí el sueño. Puedo decir que ya soy olímpico, porque para decir que sos olímpico uno tiene que terminar la prueba. Estoy feliz por llegar”, sentenció.