Cada vez que juega la Selección Argentina, a miles de kilómetros de San Juan, una bandera celeste y blanca vuelve a desplegarse en una casa de Calgary.
Allí vive Marcela Esteo, una sanjuanina nacida en Santa Lucía que hace más de 20 años dejó el país en busca de nuevas oportunidades y que hoy disfruta de una experiencia única: vivir el Mundial desde Canadá, uno de los tres países anfitriones de la Copa del Mundo.
Pero para ella no se trata solamente de fútbol. “Para mí, el Mundial significa mucho más que fútbol. Es una oportunidad de sentirme cerca de mis raíces argentinas, de compartir la pasión por la Selección con mi familia y de vivir la emoción que une a millones de personas alrededor del mundo”, contó a Diario La Provincia SJ.
Su historia comenzó en 2001, cuando emigró a Estados Unidos. Una década después se instaló definitivamente en Canadá, donde formó su familia y construyó una nueva vida.
“En 2011 me establecí en Canadá, donde continúo construyendo mi vida junto a mi familia. Trabajo como Health Care Aide, una profesión que me permite servir y cuidar a otras personas con amor y dedicación”, relató.
Está casada y es madre de seis hijos. Y si algo caracteriza a su hogar es la diversidad cultural.
“Mi esposo es de Colombia, nuestros hijos son de Estados Unidos y Canadá, y yo soy de Argentina. Como podés ver, la diversidad se vive en casa y todos amamos el fútbol“, explicó.
Un Mundial que se vive en las calles
Canadá respira Mundial. Aunque históricamente el hockey ha sido el deporte rey, el crecimiento del fútbol en los últimos años transformó el ambiente durante la máxima cita deportiva.
Marcela lo observa cada día. “El Mundial se vive de una manera muy especial en Canadá, especialmente este año porque es uno de los países anfitriones. Durante el Mundial es muy bonito ver las banderas de muchos países en autos y casas, las reuniones familiares y comunitarias para ver los partidos, los gritos, las charlas y las risas en restaurantes y cafés llenos durante los partidos importantes”, describió.
Sin embargo, reconoce que hay algo imposible de igualar. “Claro que nada que ver a cómo se vive en San Juan, con esa pasión que nos caracteriza”, dijo entre risas.
Y es justamente esa pasión la que intenta transmitirle a sus hijos cada vez que juega la Scaloneta.
La ilusión de ver a Messi
Aunque disfruta del Mundial desde Calgary, todavía guarda un sueño pendiente. Ver a Lionel Messi y a la Selección Argentina en una cancha mundialista.
“Nos gustaría hacer una escapada a Estados Unidos. Sería un sueño ver a Argentina en un Mundial, pero por ahora disfrutamos cada partido desde Calgary. Nunca se sabe”, expresó.
La posibilidad no parece tan lejana. Con partidos distribuidos entre Canadá, Estados Unidos y México, la ilusión sigue intacta.
“Obvio que tengo la esperanza de poder ver jugar a Argentina y a Messi en Canadá. Sería un sueño vivir esa experiencia tan extraordinaria“, aseguró.
Cuando el Mundial une dos vidas
Después de haber emigrado dos veces y construir su presente lejos de San Juan, esta Copa del Mundo tiene un significado especial.
Porque por primera vez el país donde vive se convirtió en protagonista del evento deportivo más importante del planeta. Y eso le genera una emoción difícil de explicar.
“Después de haber emigrado primero a Estados Unidos y luego a Canadá en busca de un futuro mejor, ver que Canadá es sede del Mundial lo hace aún más especial. Es como si dos partes importantes de mi historia se encontraran en un mismo lugar”, reflexionó.
Para ella, cada partido es mucho más que noventa minutos. Es un puente con sus raíces, con su infancia en Santa Lucía y con la identidad argentina que nunca perdió.
“Saber que puedo vivir este evento desde Canadá, rodeada de una comunidad tan diversa y viendo a Argentina competir en la máxima cita del fútbol, es una experiencia que guardaré para siempre en mi corazón”, afirmó.
La pasión no entiende de fronteras
Mientras en Calgary flamean banderas de distintos países y las familias se reúnen frente a una pantalla, Marcela mantiene intacta la ilusión de millones de argentinos.
La misma que nació en las calles de San Juan y que hoy cruza continentes. Porque aunque hace años vive lejos, cuando juega la Selección vuelve a sentirse cerca de casa.
Y como cualquier hincha albiceleste, ya tiene preparado su deseo para esta Copa del Mundo.
“¡Vamos Argentina con todo! Con Messi siempre, hasta el final, por la cuarta estrella. Esta ilusión la sentimos todos desde cada rincón del mundo. ¡La Scaloneta está más viva que nunca!“, cerró.