Un momento de máxima tensión se vivió en el Monumental durante el cierre del primer tiempo entre River y Boca, cuando el árbitro Darío Herrera sancionó un penal a favor del Xeneize tras una jugada polémica.
La acción fue revisada y, luego de observarla en el monitor, el juez tomó la decisión que cambió el rumbo del partido. “Luego de una revisión en campo, observo que el jugador número trece produce una mano de bloqueo. Decisión: tiro penal”, explicó Herrera.
La determinación generó una reacción inmediata en todo el estadio. Jugadores de River rodearon al árbitro y desde las tribunas bajó un fuerte murmullo cargado de enojo por el fallo.
Gol clave antes del descanso
En la última jugada del primer tiempo, Leandro Paredes se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos. Con tranquilidad y precisión, el mediocampista convirtió y puso en ventaja a Boca justo antes del entretiempo.
El gol desató el festejo del equipo visitante y profundizó la bronca en el conjunto local, en un clásico que ya se vive con alta temperatura tanto dentro como fuera de la cancha.