El presente de San Martín de San Juan sumó un nuevo capítulo de crisis tras la derrota frente a Atlanta, un resultado que profundizó el mal momento deportivo y terminó desencadenando una decisión clave: Ariel Martos dejó de ser el entrenador del equipo de común acuerdo con la dirigencia.
La caída dejó al Verdinegro en una posición incómoda dentro de la Primera Nacional, en medio de una racha negativa que fue desgastando el proceso del cuerpo técnico. Con el correr de las fechas, el equipo no logró encontrar respuestas ni regularidad, algo que se reflejó tanto en el rendimiento dentro del campo como en los números.
Fin de ciclo para Martos tras la derrota
Luego del último partido, y en un contexto de creciente presión por parte de los hinchas, se resolvió la salida de Martos. La decisión fue tomada de común acuerdo, en un intento por descomprimir la situación y buscar un cambio de rumbo en el equipo.
El entrenador había asumido con la expectativa de consolidar un proyecto competitivo, pero los resultados no acompañaron. La derrota ante Atlanta fue el punto de quiebre para una etapa que ya mostraba signos de desgaste, tanto en lo futbolístico como en lo anímico.
Números que explican la crisis deportiva
El rendimiento del equipo evidencia un retroceso sostenido que terminó impactando de lleno en la tabla de posiciones. Con apenas siete puntos cosechados sobre veintisiete en juego, San Martín se ubica en el puesto 16 de la Zona B, muy lejos de los lugares de protagonismo.
Este escenario no solo lo margina de la pelea por el ascenso, sino que además lo acerca peligrosamente a la zona de descenso directo. La falta de resultados, sumada a la irregularidad en el juego, generó un fuerte descontento en la hinchada, que ya venía manifestándose en las tribunas y que terminó acelerando el desenlace del ciclo de Martos.
Ahora, la dirigencia deberá moverse con rapidez para definir al nuevo entrenador, con el objetivo de revertir un presente complejo y encaminar al equipo en lo que resta de la temporada.