El Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol confirmó una dura sanción contra el defensor de Atlético Trinidad, Gustavo Naveda, quien fue suspendido por un año y seis meses luego de protagonizar una agresión contra un rival durante un partido del campeonato local.

El episodio ocurrió en el encuentro entre Atlético Trinidad y López Peláez, correspondiente a la tercera fecha del Torneo Apertura del fútbol sanjuanino.

Según consta en la resolución del tribunal, la sanción aplicada es una suspensión ininterrumpida de 18 meses, en cumplimiento del artículo 287 inciso 5° del Reglamento de Transgresiones y Penas, en concordancia con el artículo 237 inciso c) del mismo cuerpo normativo.

 

El relato de la víctima

Durante el proceso disciplinario se tomó declaración al jugador de López Peláez Erick Esterman, quien aseguró que no había provocado ni intercambiado palabras con Naveda antes de la agresión.

De acuerdo con su testimonio, el hecho ocurrió una vez finalizado el partido, cuando se encontraba dentro del campo de juego conversando con un ex compañero que actualmente integra el plantel de Trinidad.

En ese momento, según relató, recibió un golpe de puño sorpresivo por parte del jugador de Trinidad.

Tras el impacto, Esterman manifestó que no recuerda lo sucedido inmediatamente después, ya que perdió abundante sangre por la boca y sufrió convulsiones, lo que obligó a solicitar una ambulancia para su traslado a un centro de salud.

 

Consecuencias del golpe

El futbolista lesionado explicó que en el hospital debieron realizarle distintos estudios médicos y suturarle heridas tanto en el interior como en el exterior de la boca.

Además, indicó que no recuerda con claridad lo ocurrido después del golpe, describiendo la situación como un “vacío en su memoria”. También señaló que continuaba padeciendo fuertes dolores de cabeza, motivo por el cual no había recibido el alta médica en ese momento.

 

La defensa del jugador sancionado

Por su parte, Gustavo Naveda presentó un descargo por escrito en el que rechazó el contenido de los informes arbitrales, al considerar que eran falaces e inconsistentes.

Sin embargo, tras analizar las declaraciones, el material audiovisual y la documentación aportada, el Tribunal concluyó que la agresión tuvo carácter grave y que el jugador de Trinidad fue responsable del hecho.

La gravedad del episodio quedó reflejada también en que intervino personal policial en el lugar y los hechos fueron puestos en conocimiento de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) Genérica de San Juan.

 

Un mensaje contra la violencia en el fútbol

En su resolución, el Tribunal de Disciplina remarcó que la violencia es incompatible con los valores del deporte y que debe ser sancionada con firmeza cuando se registran hechos de esta magnitud.

Además, recordó que jugadores, dirigentes y actores del fútbol local deben contribuir a erradicar cualquier forma de violencia dentro y fuera de las canchas, ya que los futbolistas son referentes para las nuevas generaciones.

Finalmente, el organismo dispuso informar la sanción a la Secretaría de Seguridad de la provincia, para evaluar su posible inclusión dentro del programa Tribuna Segura.