En lo que va de 2025, el precio de la carne vacuna en San Juan aumentó alrededor de 25%, según detallaron referentes del rubro cárnico en la provincia. Sin embargo, las ventas siguen estancadas y el consumo interno permanece en niveles bajos.
Mientras tanto, el Gobierno nacional ratificó la continuidad del régimen de retención cero para las exportaciones de carnes bovina y aviar hasta el 31 de octubre, una medida que fue bien recibida por los frigoríficos locales, pero que todavía no genera impacto visible en el bolsillo del consumidor ni en el mercado interno.
Sebastián Parra, referente de Carnes Parra, explicó que la carne vacuna —el principal producto que comercializa— experimentó un incremento de entre el 20 y el 25%. Sin embargo, aclaró que esta suba no acompañó el ritmo inflacionario debido a las bajas ventas.
Parra remarcó que los aumentos fueron contenidos por la escasa demanda y que la producción también se vio afectada. “La carne se maneja con oferta y demanda. En estos últimos dos años, la producción se vio disminuida porque no hubo ventas suficientes para sostenerla”, señaló a Diario La Provincia SJ. En ese marco, evaluó de manera positiva la quita de retenciones a las exportaciones por parte del Gobierno.
En cuanto al precio de un asado, Parra detalló que los valores varían según la zona y el tipo de corte, pero que, en promedio, un asado familiar ronda entre los $16.000 y $20.000. “Nosotros tenemos costillas a $8.500, asados de oferta a $10.000, y otros cortes como tapa de asado, carnicero u ojal de costilla a $11.500. Calculando unos 400 gramos por persona, eso da ese rango de precios”, explicó.
Por su parte, Claudio Silva, dueño del Frigorífico Don Iñaki, afirmó que el precio de la carne se mantiene estable, pero las ventas continúan en baja. “Hoy en día no hay ni subas ni bajas, está todo estable. Las ventas tienden a caer, más allá de que tenemos productos esenciales. Estamos en un momento muy complicado”, señaló, y agregó que en su caso, la caída del consumo ha sido significativa: “A mí me representó un 42% de caída, me doy cuenta por la cantidad de animales que se faenan por semana. Antes eran 50, ahora son 30 o 35”.
Sobre las medidas nacionales, Silva adoptó una postura crítica pero esperanzada. “Las medidas están buenas mientras no sean electoralistas. Hay que reconocer que este hombre (por el presidente) está tratando de ordenar un desastre de hace años. No podemos pretender que en un año y ocho meses se solucione un problema de hace setenta años, con déficit y emisión constantes”, opinó.
El empresario también advirtió sobre el impacto del dólar en los precios. “Sube el dólar y todo se mueve, pero después baja y los precios no lo hacen. Algunos productos sufrieron subas del 2,5% o 1,8%, marcas líderes, pero en general no hubo grandes aumentos. La carne tuvo un 3% de suba en este último tiempo, pero los precios ya se quedan ahí, es difícil que vuelvan atrás”, apuntó.
En cuanto al consumo, Silva confirmó un cambio de hábitos entre los clientes: “Hoy se vende mucho más cerdo y pollo que carne vacuna. Una blanda de novillo cuesta $12.000, una de cerdo $6.000. La gente elige lo más barato”. Y sobre el precio actual del asado, fue contundente: “Para cuatro personas, con carne de novillo, una costillita, choricito y una morcita, hay que pensar en unos $40.000 (para cuatro personas). Y eso con carne barata, como la que ofrecemos nosotros”.
Ambos empresarios coincidieron en que las ventas con tarjeta de crédito y billeteras virtuales son una herramienta clave para sostener el consumo, sobre todo en la segunda mitad del mes. “Después del 15, la tarjeta arranca a full”, comentó Silva. Parra, por su parte, indicó que “en algunas épocas del mes, las ventas con billeteras virtuales superan el 50%”.