Más de 4000 industrias y grandes comercios sanjuaninos contarán con medidores inteligentes de electricidad, que tiene características beneficiosas y en ello, surgió la inquietud de si llegarán a los hogares residenciales de San Juan. El EPRE (Ente Provincial Regulador de la Electricidad) explicó este martes las razones negativas.
“Respecto al medidor tradicional, es una persona de la empresa la que lo revisa por mes y toma lectura de consumo. En tanto, el inteligente tiene, a través de una plataforma, tiene comunicación directa con la empresa“, destacó en radio Estación Claridad, el vicepresidente del EPRE, Dr. Ing. Roberto Ferrero.
Respecto de los usuarios residenciales, el Ing. Ferrero marcó que “desde EPRE resaltamos el beneficio social neto positivo: si conviene para los usuarios, se va a hacer. De lo contrario, no. Sí se hace para los industriales porque conviene y los usuarios residenciales no serán expuestos a pagar valores elevados. Somos custodios para que la tarifa represente el mínimo costo, compatible con la calidad de abastecimiento“.
Resaltó que, al momento, no es una inversión económica que convenga por los costos de la energía. “El medidor cuesta 50 dólares mientras que la plataforma completa cuesta 300 dólares, con medición incluida y software. Si bien para una empresa no representa un gran costo, para el usuario residencial sí lo es”, explicó.
Los costos, destacó, no quedan allí ya que después es preciso realizar mantenimientos y actualizaciones al sistema y eso también se abona. “Se pagan con las tarifas vigentes y es una inversión que la empresa está obligada a hacer, por regulación de la Resolución Nº 80 del 2026, en cumplimiento con un compromiso tarifario”, sentenció.
Medidores inteligentes y un cambio de paradigma energético
El plan contempla que la empresa distribuidora Naturgy San Juan avance con la incorporación de más de 4.000 equipos de Infraestructura de Medición Avanzada, con un cronograma que se extenderá hasta el año 2027. Esta tecnología permitirá monitorear los consumos en tiempo real y gestionar la demanda de manera remota, marcando un salto cualitativo respecto del sistema tradicional.
La implementación de estos dispositivos no solo apunta a optimizar el uso del recurso eléctrico, sino también a reducir costos operativos para industrias y grandes comercios. Además, se abre la puerta a esquemas de tarifas diferenciadas por franjas horarias, lo que permitirá trasladar consumos a momentos de menor demanda y mejorar la eficiencia del sistema.
El avance se enmarca en las exigencias de la normativa nacional, que establece que los grandes usuarios deberán abastecerse progresivamente en el Mercado a Término mediante contratos, evitando así la volatilidad de los precios del mercado spot.
Desde el EPRE destacaron que esta modernización forma parte de la Revisión Tarifaria Ordinaria 2026-2030 y busca convertir a los usuarios en actores activos del sistema energético, mediante la digitalización de la demanda y la sostenibilidad de la transición energética en la provincia.