Un grupo de estudiantes del Colegio Central Universitario Mariano Moreno y de la Escuela de Comercio Libertador General San Martín protagonizó una experiencia educativa única en Francia. Durante 23 días recorrieron ciudades históricas, convivieron con familias francesas y asistieron a clases en instituciones locales. Los docentes destacaron que se trató de un viaje transformador y aseguraron que ya se evalúa repetir el programa en 2027.
Los alumnos partieron el 27 de octubre acompañados por la profesora creadora del proyecto, Ana Reyes, los docentes de francés Facundo Mereles (Escuela de Comercio) y Liliana Patricia Mereles (Colegio Central Universitario), además de la profesora de inglés Laura Rollán, quien coordina el Departamento de Lenguas Extranjeras del Central. En total viajaron 13 estudiantes del Colegio Central y 7 de la Escuela de Comercio, la mayoría de 5° y 6° año.
Los primeros días estuvieron dedicada por completo a recorrer París, una instancia clave para el acercamiento a la cultura y al idioma. “El viaje inició el lunes 27 de octubre. La primera semana estuvimos recorriendo París, los principales atractivos culturales, históricos y turísticos”, relató el profesor Facundo Mereles a Diario La Provincia SJ.
Los estudiantes visitaron museos, monumentos emblemáticos y espacios ligados a la identidad francesa, lo que —según los docentes— fortaleció la inmersión cultural que buscaban desde un inicio.
El intercambio en Beaune: otra forma de aprender el idioma
El 1 de noviembre el grupo viajó hacia Beaune, al este de Francia, donde comenzó la etapa más profunda del intercambio. Allí los chicos fueron recibidos por familias anfitrionas y asistieron al Colegio Saint Coeur, donde trabaja la otra docente creadora del proyecto, Elena Vera, que los esperaba con un itinerario especialmente preparado.
“Fue muy significativo para ellos interactuar con otras personas, con otro idioma, ser parte de otras tradiciones y de una perspectiva diferente del mundo”, destacó Mereles.
La profesora Liliana Patricia Mereles reforzó esta idea: “Fue extrapolar las aulas de San Juan a la cultura propia de Francia. Los chicos compartieron en casas de familia las costumbres que antes solo veían en los libros. Volvieron felices: hablaban de su papá, de su mamá o de su hermano francés. Se sintieron súper cómodos”.
El itinerario incluyó recorridos por Dijon, Lyon, museos, una planta recicladora, una prestigiosa mostacería, actividades teatrales y excursiones educativas.
Una experiencia que marcó a alumnos y docentes
Para los profesores, el enriquecimiento fue mutuo. “Abarcamos lo más que se podía de la cultura francesa. Creo que tanto los alumnos como nosotros docentes vivimos algo muy enriquecedor”, señaló Liliana Mereles.
Laura Rollán subrayó la importancia del aprendizaje vivencial: “Entre los días que fuimos y volvimos estuvimos 23 días. Este tipo de viajes potencia enormemente el uso real del idioma y el crecimiento personal de cada estudiante”.
Los docentes aseguraron que este primer intercambio cerró un ciclo que comenzó cuando estudiantes franceses visitaron San Juan meses atrás. “Está pensado para continuarse y que sea duradero en el tiempo. La segunda edición sería en 2027. Es la mejor manera de aprender un lenguaje”, explicó Facundo Mereles.
El próximo paso será el intercambio inverso: que alumnos franceses viajen nuevamente a San Juan. Luego comenzará la planificación de la futura delegación argentina.
“Es un proceso que debe seguir evaluándose, pero la idea de continuidad está. Fue tan significativo que vale la pena sostenerlo”, concluyó el profesor.