Un fenómeno ocurrido hace 790.000 años podría haber dado origen a una verdadera “lluvia de oro” sobre una región de Australia. Así lo sostiene una reciente investigación científica que encontró nuevas evidencias sobre el impacto de un meteorito en Ora Banda, una zona de Australia Occidental conocida desde hace décadas por sus importantes yacimientos auríferos.
Según reprodujo el portal especializado Meteored, el estudio fue publicado en la revista científica Meteoritics and Planetary Science y plantea que la violenta colisión no solo creó un enorme cráter, sino que también modificó la composición de las rocas y favoreció la dispersión de partículas de oro.
Los investigadores concluyeron que el impacto del asteroide formó un cráter de aproximadamente cuatro kilómetros de diámetro.
La energía liberada fue tan grande que lanzó a la atmósfera enormes cantidades de roca pulverizada, vidrio fundido y diminutas gotas de oro, que luego volvieron a caer sobre la superficie.
Ese fenómeno es el que los científicos describen como una posible “lluvia de oro“, aunque aclaran que no se trató de lingotes cayendo del cielo, sino de pequeñas partículas del metal precioso mezcladas con otros materiales expulsados por la explosión.

La explicación a un antiguo misterio
El hallazgo también aporta una respuesta a una pregunta que durante años intrigó a los geólogos.
En Ora Banda existen grietas donde aparecen pequeñas pepitas de oro, mientras que en otras solo se encuentran fragmentos de vidrio y minerales creados por temperaturas extremas.
De acuerdo con el estudio, esa diferencia sería consecuencia directa de los procesos desencadenados por el impacto del meteorito, que distribuyó de manera irregular los materiales expulsados durante la explosión.
Para demostrar que Ora Banda corresponde efectivamente al cráter dejado por el asteroide, los investigadores reunieron diversas evidencias geológicas características de este tipo de eventos.
Entre ellas sobresalen los llamados conos de fractura, estructuras con forma cónica que solo se generan cuando una onda de choque de enorme intensidad atraviesa las rocas durante el impacto de un meteorito.
Estas formaciones son consideradas una de las pruebas más sólidas para confirmar que una estructura geológica fue creada por una colisión extraterrestre.
Un descubrimiento con valor científico y minero
Además de reconstruir un episodio ocurrido hace cientos de miles de años, la investigación podría aportar información valiosa para comprender cómo se forman algunos depósitos minerales y por qué determinadas regiones concentran mayores cantidades de oro que otras.
Ora Banda ya era conocida por su actividad minera, pero ahora los científicos creen que parte de esa riqueza pudo haber sido redistribuida por uno de los impactos de meteoritos más importantes registrados en la historia geológica de Australia.
El estudio abre una nueva ventana para comprender cómo fenómenos cósmicos ocurridos hace cientos de miles de años aún dejan huellas visibles en la Tierra y pueden influir incluso en la distribución de recursos naturales tan valiosos como el oro.
Con información de Meteored