La Unión Europea (UE) avanzó este viernes en la aprobación del acuerdo comercial con el Mercosur, a pesar del rechazo manifestado abiertamente por Francia y otros países que advierten sobre las consecuencias negativas para sus productores agropecuarios. La decisión habilita a Bruselas a firmar el tratado, largamente impulsado por sectores empresariales europeos, pero duramente cuestionado por agricultores del continente.
Según informaron a la agencia AFP varios diplomáticos europeos, la mayoría de los 27 Estados miembros votó a favor del pacto durante una reunión de embajadores realizada en Bruselas. Sin embargo, Francia, Irlanda y Hungría se opusieron formalmente, alegando riesgos para la competitividad y el sustento del sector agrícola.
Francia ratificó su rechazo
El Gobierno francés ya había anticipado el jueves su negativa al acuerdo de libre comercio. La postura fue confirmada por el presidente Emmanuel Macron, quien a través de un mensaje en la red social X sostuvo que: “La firma del acuerdo no significa el final del proceso”.
El mandatario reiteró que Francia continuará exigiendo el cumplimiento total de los compromisos asumidos por la Comisión Europea (CE) para proteger a los agricultores franceses frente a la competencia externa.
Macron subrayó además que la posición de su país cuenta con respaldo transversal, tras los debates recientes en la Asamblea Nacional y el Senado, y se da en un contexto de creciente tensión social en el campo francés.
La votación europea coincidió con fuertes protestas de productores rurales en Francia. Este jueves, agricultores bloquearon vías principales de París y puntos emblemáticos como el Arco del Triunfo, con la movilización de alrededor de 100 tractores en la región.
Los manifestantes expresaron su preocupación por la competencia de productos agropecuarios provenientes de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, países miembros del Mercosur incluidos en el acuerdo.
Francia no estuvo sola en su rechazo. Hungría e Irlanda también votaron en contra del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, fue especialmente crítico con Bruselas.
“La Comisión Europea está presionando para adoptar y aplicar un acuerdo que abriría Europa a las importaciones ilimitadas de productos agrícolas sudamericanos, a expensas del sustento de los agricultores húngaros”, afirmó.
Con información de Infobae