Cada 30 de agosto se celebra el Día de Santa Rosa de Lima, patrona de América y figura venerada por su entrega a la fe, la caridad y la humildad. Además de su importancia religiosa, en muchas regiones de Argentina y Latinoamérica esta fecha viene acompañada de una curiosa tradición popular: cortarse el cabello ese día. ¿Cuál es el origen y el significado detrás de esta costumbre?
Según la creencia popular, cortarse el pelo el 30 de agosto trae beneficios relacionados con la salud capilar, el crecimiento fuerte del cabello y la renovación espiritual. Aunque no existe un fundamento religioso oficial, la práctica se transmite de generación en generación como una especie de “ritual de buena suerte”, muy arraigado en sectores devotos o rurales.
Fuente: Catholic News Agency
Esta tradición se relaciona simbólicamente con la figura de Santa Rosa, quien renunció a los valores mundanos, incluido su aspecto físico, como parte de su entrega a la vida espiritual. Se sabe que Rosa de Lima usaba una corona de espinas y se cortó el cabello en señal de sacrificio y humildad, para evitar los elogios por su belleza. De ahí, algunos vinculan este gesto con el acto de cortarse el pelo como una forma de renovación interior o desapego.
Además, muchas personas eligen esta fecha porque creen que cortar el cabello en el día de la santa hace que crezca más fuerte, más sano y más rápido, similar a las creencias que se asocian con cortar el pelo según las fases de la luna. Aunque no hay evidencia científica que lo respalde, la práctica sigue viva como parte del folclore y la fe popular.