Un insólito y a la vez grave caso de estafa quedó al descubierto en las últimas horas en la localidad de Campo Viera, Misiones, donde una joven de 27 años fue detenida acusada de haber utilizado durante al menos diez años la tarjeta de débito de un jubilado de 86 años para realizar compras, transferencias bancarias y pagos de plataformas de streaming. La maniobra, sostenida en el tiempo, habría derivado en un perjuicio económico millonario para la víctima.
La situación salió a la luz este miércoles, cuando Aníbal S., un hombre de 86 años, denunció que desde hace años registraba consumos que no podía explicar. Tras revisar sus movimientos bancarios con ayuda de terceros, detectó que desde 2014 figuraban gastos periódicos, transferencias y pagos de servicios digitales que él no había realizado. La Policía de Misiones intervino de inmediato y, al acceder a los resúmenes de su cuenta, confirmó la existencia de movimientos irregulares sostenidos durante una década completa.
La pareja despareja
La investigación permitió identificar a la presunta autora de la estafa: Ángela Paola de S., de 27 años, quien mantenía una relación sentimental con el jubilado, o al menos eso él creía. Según reveló el medio local El Territorio, la mujer habría aprovechado la confianza del hombre para acceder a su tarjeta y asociarla a distintos servicios y plataformas.
Entre las primeras irregularidades detectadas figura que la tarjeta del damnificado estaba vinculada a suscripciones activas de YouTube Premium y Netflix, instaladas en el teléfono celular de la joven. Los pagos mensuales salían directamente de la cuenta del jubilado sin que este tuviera conocimiento.
Allanamientos y detención
Con estas pruebas, efectivos policiales llevaron a cabo un allanamiento en el domicilio de la sospechosa, donde lograron detenerla y secuestrar un celular que sería clave para determinar la ruta de los movimientos financieros. La mujer quedó alojada a disposición del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá y enfrenta una causa por estafa.
Ahora resta que la Justicia determine el monto total del perjuicio económico, que podría ascender a cifras millonarias considerando que los consumos se habrían extendido durante diez años. El caso generó conmoción en la comunidad y reabre el debate sobre la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a estafas ejecutadas por personas de su círculo más cercano.
Con información de Diario Los Andes