En medio de la conmoción que atraviesa San Cristóbal por el ataque y crimen en una escuela secundaria, el fiscal regional de Santa Fe, Carlos Vottero, reconstruyó la secuencia del ataque armado ocurrido en la Escuela N° 40.
Un adolescente de 15 años ingresó armado al establecimiento, asesinó a Ian Cabrera, de 13, y dejó heridos a otros dos estudiantes. En las primeras 24 horas de investigación, la Justicia logró descartar versiones erróneas y aportar detalles clave sobre la mecánica del hecho, que inevitablemente remite a la Masacre de Carmen de Patagones.
Cómo ocurrió el ataque: reconstrucción y pericias
El fiscal explicó que la investigación incluyó el trabajo de Policía Científica tanto en la escena principal como en distintos sectores del establecimiento. Según precisó, el ataque no ocurrió en un solo punto, sino en una secuencia de varios segundos y espacios.
“El arma utilizada fue una escopeta calibre 12/70 de dos caños superpuestos. Se habrían efectuado cuatro disparos”, detalló. Además, desmintió versiones que indicaban que el arma había sido trasladada en un estuche de guitarra: el atacante la llevaba en su mochila escolar junto a un cinturón portacartuchos.
La secuencia del tiroteo dentro de la escuela
De acuerdo a la reconstrucción oficial, el adolescente ingresó al baño para ensamblar el arma y preparar el ataque. El primer disparo ocurrió en ese lugar, donde había al menos tres alumnos. La dispersión de los perdigones provocó múltiples heridas, entre ellas las sufridas por Ian Cabrera.
El segundo disparo se produjo a pocos metros, cuando la víctima intentaba escapar, y fue el que le causó la muerte. Luego, el agresor recargó la escopeta y efectuó otros dos disparos desde un ventanal hacia el patio, sin provocar nuevas víctimas.
Intervención clave para frenar la tragedia
La secuencia se interrumpió gracias a la intervención de un trabajador de mantenimiento, Fabio Barreto, quien aprovechó el momento en que el atacante recargaba el arma para reducirlo.
“El agresor me apuntó, pero no llegó a disparar”, relató el portero. Según Vottero, el adolescente no opuso resistencia y fue contenido hasta la llegada de las fuerzas de seguridad.
Qué pasará con el menor: medidas y proceso judicial
El fiscal confirmó que el joven fue trasladado a un centro especializado para menores en conflicto con la ley, donde permanece bajo supervisión y con su madre como referente afectivo.
En una audiencia reciente, se dispuso que continúe alojado allí hasta la audiencia de atribución de cargos prevista para el viernes.
Al tratarse de un menor no punible, el proceso no contempla prisión preventiva ni sanciones penales tradicionales. En cambio, se aplican medidas de protección tanto para el adolescente como para las víctimas. En este contexto, la fiscalía buscará impedir que el joven regrese a San Cristóbal.
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