El Gobierno nacional oficializó una de las modificaciones más significativas de su estructura administrativa: el Ministerio del Interior dejó de existir y sus funciones pasarán a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. La decisión implica un cambio de peso en la relación entre la Nación y las provincias, ya que esa cartera era, desde hace décadas, el principal canal de diálogo con gobernadores e intendentes.

La medida quedó plasmada en el Decreto N° 571/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y forma parte de la reestructuración impulsada tras la salida de Manuel Adorni y la llegada de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete.

Con la nueva organización, la Jefatura de Gabinete adoptará una conducción tripartita. Además de ejercer el rol de ministro coordinador, Santilli tendrá bajo su órbita dos vicejefaturas: una dedicada a la coordinación general del Gabinete y otra específicamente orientada a las tareas que hasta ahora desarrollaba el Ministerio del Interior.

De esta manera, las negociaciones políticas con las provincias, la coordinación institucional y buena parte del vínculo con los gobiernos provinciales dejarán de tener un ministerio propio y pasarán a depender directamente del despacho del jefe de Gabinete.

Santilli asumió como jefe de Gabinete en la Rosada. Foto: Captura video

Quiénes son los nuevos vicejefes

La reorganización también incluyó nuevas designaciones. Según confirmaron fuentes oficiales, Ignacio Devitt fue nombrado vicejefe de Gabinete, mientras que Gustavo Coria asumirá como vicejefe de Interior.

Ambos funcionarios son considerados dirigentes de máxima confianza de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y una de las figuras de mayor influencia dentro del Gobierno nacional.

Los nombramientos fueron oficializados mediante los Decretos N° 574/2026 y N° 575/2026, que además modificaron la categoría jerárquica de ambos cargos.

Qué implica para las provincias

La desaparición del Ministerio del Interior representa un cambio institucional importante.

Tradicionalmente, esa cartera era la encargada de mantener el contacto cotidiano con gobernadores, administrar buena parte de las negociaciones políticas entre Nación y provincias y coordinar temas vinculados al federalismo, transferencias y acuerdos institucionales.

Orrego se reunió con Santilli. Foto: X

Ahora, todas esas funciones serán absorbidas por la Jefatura de Gabinete, que deberá centralizar tanto la coordinación ministerial como la relación política con las administraciones provinciales.

Desde la Casa Rosada sostuvieron que el objetivo de la reorganización es mejorar la eficiencia y fortalecer la coordinación entre las distintas áreas del Estado nacional.

Un esquema que ya había utilizado Guillermo Francos

En el Gobierno remarcaron que este modelo no es completamente nuevo.

Según explicaron, se trata de un esquema similar al que había implementado Guillermo Francos durante su gestión al frente de la Jefatura de Gabinete, cuando parte de las funciones políticas y administrativas ya habían sido concentradas bajo esa dependencia.

Con esta decisión, la administración de Javier Milei continúa profundizando la reducción y reorganización del Estado nacional, eliminando un ministerio históricamente clave para la relación entre la Nación y las provincias y trasladando esa responsabilidad directamente al jefe de Gabinete.