Ni antes, ni después. Una vicedirectora dejó traslucir su afinidad política y lo hizo con el micrófono en mano y ante padres y alumnos de una escuela durante los actos por el Día de la Bandera. Como resultado, todos los presentes la abuchearon y silbaron recordando que en un acto patrio, y ocupando el lugar en el que estaba, debía responder a todos por igual dejando de lado el color político.
El hecho sucedió este martes en la Escuela Nª 40 de Quequén, en Buenos Aires. Silvia Panarese, que está a cargo de la vicedirección del establecimiento educativo, fue abucheada y silbada por la comunidad educativa de la escuela. La mujer usó los minutos que tuvo al frente del público para hacer una comparación entre Manuel Belgrano y el gobierno actual.
La mujer comenzó expresando que lo que iba a hacer era “una ejercitación casi escolar, un paralelismo entre las ideas de Belgrano y las actuales”. En la ocasión recordó que “Belgrano participó de la revolución americana que fue orgánicamente democrática” y destacó que dicha revolución “incluía los intereses de los criollos frente a los intereses de los españoles”.
“Hoy sin embargo observamos cómo funcionarios públicos piden disculpas a los empresarios españoles por lo que llaman maltrato, sufrimiento del capital español, en lo que se constituye en una singular forma de humillación individual y colectiva, una declinación de las potestades y decisiones soberanas de un país”, señaló la mujer cuyas palabras fueron aplaudidas.
Sin embargo el malhumor de los presentes llegó en los siguientes párrafos. “Belgrano fue uno de los primeros en estudiar y difundir las ideas de la economía política adaptándolo a las realidades e intereses rioplatenses, algo que hasta no hace mucho tiempo escuchábamos de manera moderna ‘que los números cierren pero con la gente adentro’. Hoy observamos cómo funcionarios y exfuncionarios se tironean con denuncias violando leyes a favor de los más ricos y en desmedro de los más pobres”, aseguró cambiando de manera inmediata el humor de la gente que no dudó en demostrárselo.