La crisis entre los prestadores de salud y el PAMI sumó un nuevo capítulo. Clínicas y sanatorios de distintas provincias decidieron suspender la asignación de nuevos turnos para consultorios externos en diversas especialidades como medida de presión para lograr una recomposición de los valores que paga la obra social de los jubilados y pensionados.
La decisión afecta la entrega de nuevos turnos, aunque desde las instituciones aclararon que las prestaciones ya programadas, las urgencias y las guardias continuarán funcionando con normalidad para garantizar la atención de los afiliados.
El reclamo es impulsado por establecimientos nucleados en la Cámara Argentina de Prestadores de la Salud (CAPRESS), que denuncian un fuerte atraso en los valores prestacionales y dificultades derivadas de pagos pendientes.
Denuncian un atraso superior al 100% en los valores que paga el PAMI
El gerente de CAPRESS, Alejandro Rodi, explicó que la situación económica que atraviesan las clínicas se volvió insostenible. “Son más de 45 clínicas y sanatorios. Entendemos que hay otras clínicas que también tienen restringidas las atenciones. Esto es más amplio, es a nivel nacional la crisis, pero yo lo que le puedo decir es en virtud de nuestros asociados”, señaló el gerente.
Según indicó, el problema no es nuevo y viene generando consecuencias en todo el sistema sanitario. “En los últimos tiempos hay profesionales que se van apartando, que eligen no trabajar para PAMI. Eso pasa a nivel nacional”, aseguró.
Rodi afirmó que existe un retraso del 102% en el valor prestacional que actualmente abona la obra social. “Los prestadores están dispuestos a seguir trabajando y atendiendo a los afiliados. Es más, nunca se cortó la prestación y venimos hace dos años con valores muy por debajo de lo necesario. Y jamás se dejó de atender”, remarcó.
Desde CAPRESS sostienen que la medida busca generar una instancia de diálogo que permita encontrar una solución y garantizar la continuidad del sistema. “La idea, lo que uno busca, es el diálogo, mantener el diálogo y buscar un acuerdo que pueda garantizar la debida atención”, expresó Rodi.
El dirigente explicó además que el esquema actual de contratación presenta importantes desequilibrios económicos.
“Hoy el PAMI abona una cápita de 15 mil pesos con retraso. Esto es parte de una negociación. Los prestadores, así como vienen prestando servicios a los afiliados, están dispuestos a ver de qué forma se puede llegar a un acuerdo que haga viable el sistema. En estos valores es inviable”, sostuvo.
Reclaman pagos atrasados y revisión de débitos
Otro de los puntos que genera preocupación entre las clínicas son los atrasos en los pagos y la existencia de débitos que consideran injustificados.
“Hubo atrasos en los pago en meses anteriores y hoy hay algunos atrasos con casos ambulatorios en muchos casos. También respecto a determinados débitos injustificados que aún no han sido revisados, pero tampoco pagados”, manifestó Rodi.
Mientras continúan las conversaciones, los prestadores esperan una respuesta del PAMI que permita destrabar el conflicto. La preocupación crece debido al impacto que podría tener la situación sobre millones de jubilados y pensionados que dependen de la obra social más grande del país para acceder a atención médica especializada.