El 2025 se convirtió en el año con más renuncias de jueces, fiscales y defensores desde 2020, profundizando una crisis que se agrava mes a mes. Según publicó La Nación, desde que Javier Milei asumió la presidencia en 2023, renunciaron 83 magistrados nacionales y federales, un número que expone la magnitud del desgaste institucional en tribunales y el impacto del temor a futuros cambios en el régimen jubilatorio. Solo en lo que va del 2025 se produjeron 54 renuncias, frente a las 29 registradas en 2024.
A este escenario crítico se suma un dato central: en los últimos dos años no hubo ninguna designación de nuevos magistrados. La parálisis es total. Los únicos nombramientos firmados por decreto fueron los de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para integrar la Corte Suprema. Sin embargo, ninguno llegó a asumir: Lijo no obtuvo acuerdo del Senado y García-Mansilla renunció por la misma razón. Las otras dos designaciones corresponden a jueces que cumplieron 75 años y renovaron su acuerdo: Roberto Hornos y Jorge Morán.
El resultado es un déficit de 79 jueces, el más alto en décadas. Milei no es el presidente con más renuncias acumuladas, pero sí el que registra menos designaciones y el mayor nivel de vacantes. Para dimensionar el contraste, durante la gestión de Mauricio Macri renunciaban en promedio 67 magistrados por año, pero se designaba una cifra similar, evitando un desbalance estructural. Hoy, en cambio, el 37% de los cargos nacionales y federales está vacío, lo que representa 609 puestos sin cubrir.
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El estancamiento en las designaciones tiene una explicación política: aunque el Consejo de la Magistratura ya envió al Poder Ejecutivo los pliegos con ternas para ocupar la mayoría de estas vacantes, el Gobierno no logró reunir los consensos necesarios en el Senado para avanzar. Fuentes oficiales indicaron que el Ejecutivo planea enviar las propuestas recién en marzo de 2026, cuando se reanuden las sesiones ordinarias. Cerca del 80% de esos pliegos, además, estaba negociado con el peronismo, lo que dificultó el avance en un Congreso fragmentado.
La crisis también alcanza la cúspide del Ministerio Público. Desde 2017, Eduardo Casal continúa al frente de la Procuración General de manera interina. Ni Macri, ni Alberto Fernández, ni Milei lograron designar un procurador titular, un cargo que requiere el voto de los dos tercios del Senado, un umbral difícil de alcanzar para cualquier fuerza política. A esto se suma que en febrero de 2026 deberá dejar su cargo la defensora general Stella Maris Martínez, si no obtiene un nuevo acuerdo.
El análisis de La Nación Data muestra además transformaciones históricas dentro del sistema judicial. En 2025, por primera vez, hubo más renuncias de magistradas mujeres que de hombres (29 contra 25). También se registraron renuncias más tempranas: la edad promedio de quienes dejan el cargo bajó a 66 años, el nivel más bajo de la serie histórica, impulsado por la incertidumbre previsional. Los fueros con más renuncias este año fueron el del Trabajo (10 casos), el Criminal y Correccional porteño (6) y el Comercial (5).
Si se considera exclusivamente a jueces —sin fiscales ni defensores—, la gestión Milei acumula 64 renuncias y apenas cuatro renovaciones o designaciones formales, con un 35% de cargos judiciales hoy vacantes. Con este panorama, el 2025 queda marcado como el año más crítico para la estructura de la Justicia nacional y federal, que enfrenta un nivel de acefalía sin precedentes desde el retorno democrático.
Con información de La Nación