La tensión volvió a instalarse en la casa de Gran Hermano luego de que el Big interviniera con un fuerte comunicado dirigido a todos los participantes. La advertencia llegó tras una situación que se repitió varias veces y que va en contra de las normas del juego.
Durante la noche del 13 de marzo, el dueño de la casa decidió reunir a los jugadores en el living para recordarles una regla fundamental vinculada a los gritos que llegan desde el exterior.
El comunicado del Big
Con los participantes atentos, el Big fue contundente y les recordó que existe un protocolo claro para estos casos.
“Ustedes saben que existen normas específicas con respecto a los gritos provenientes del exterior; no pueden hacerse los desentendidos. Cada vez que se registra un grito deben ingresar inmediatamente al interior de la casa y no pueden hacer mención sobre lo escuchado. Hagan de cuenta que no sucedió”, expresó.
El llamado de atención surgió luego de que, durante la noche anterior, varios jugadores permanecieran en el jardín cuando se escuchó un grito desde afuera y posteriormente comentaran entre ellos lo que creían haber escuchado, algo que está estrictamente prohibido por el reglamento del reality.
Jugadores bajo la lupa
En su mensaje, el Big remarcó que muchos participantes estuvieron involucrados en el episodio y dejó en claro que cada uno conoce las normas del juego.
Además, señaló que los gritos del exterior no deben ser tomados como información válida ni utilizados estratégicamente dentro de la casa.
“En esta casa los gritos no tienen entidad y siempre hay que poner en duda lo que escucharon. No pretendan utilizarlos en beneficio propio”, remarcó.
Una última advertencia
Antes de finalizar el comunicado, el Big dejó un mensaje claro que encendió las alarmas entre los hermanitos.
“La próxima vez que observe una conducta similar estableceré castigos grupales e individuales. Créanse que no van a gustarles. Es mi última advertencia”, sentenció.
La advertencia generó preocupación entre los jugadores, ya que cualquier nuevo incumplimiento podría derivar en sanciones dentro del reality, en un momento del juego donde cada decisión puede cambiar el rumbo de la competencia.