Benjamín tiene 4 años y desde que nació enfrenta una dura realidad: fue diagnosticado con atrofia cerebral circunstancial, una condición que implica la falta de parte del cerebro y que le provoca retraso motriz y global del desarrollo. Actualmente, el niño no camina ni habla y requiere múltiples tratamientos médicos y terapias constantes para mejorar su calidad de vida.

Su mamá, Chiara Mercado, contó a Diario La Provincia SJ el difícil camino que recorren día a día para garantizarle a Benjamín la atención que necesita. “Esto es progresivo”, explicó, y detalló que hace pocos meses su hijo debió ser operado de los tendones de ambos pies debido a que tenía pie equino, una deformación que le impedía apoyar el talón.

El pequeño fue diagnosticado con atrofia cerebral circunstancial y requiere atención médica constante. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema

“Para poder continuar las terapias de forma correcta tuvimos que operarlo. La operación nos salió alrededor de 2 millones de pesos, ya que lo hicimos por el Sanatorio Mayo. En el sistema público no nos daban respuesta y no podíamos esperar uno o dos años, porque Benjamín está en un momento clave para aprender”, relató.

La cirugía se realizó en agosto del año pasado y, tras la intervención, el niño comenzó a utilizar células ortopédicas en ambos pies. Sin embargo, debido a su crecimiento, estas ya no le sirven y necesita unas nuevas, que deben fabricarse a medida y tienen un costo de 700.000 pesos.

Tras una compleja cirugía en ambos pies, Benjamín continúa con rehabilitación y controles médicos. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema

“La kinesióloga nos pidió que las encarguemos lo antes posible porque tardan alrededor de un mes en fabricarse”, explicó Chiara, quien además enumeró los múltiples gastos que deben afrontar mes a mes.

Benjamín utiliza pañales, necesita traslados constantes, controles médicos y una alimentación especial, ya que no puede consumir lácteos comunes y toma leche deslactosada. “Todo lo que come tengo que controlarlo para ver si es apto o no”, señaló su mamá.

En cuanto a sus tratamientos, el pequeño asiste a kinesiología dos veces por semana y a fonoaudiología una vez por semana, con el objetivo de aprender a hablar de forma correcta. Además, tiene controles mensuales con genetista, dentista, oculista, pediatra, neurólogo y gastroenterólogo. En casa, continúa con terapias utilizando un andador ortopédico.

La familia de Benjamín atraviesa una difícil situación económica para afrontar los gastos de su tratamiento. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema

A pesar de las dificultades, hay una noticia alentadora: Benjamín está en condiciones de comenzar el Jardín de 4 años en una escuela de educación especial, un paso fundamental para su desarrollo e integración.

Sin embargo, la situación económica de la familia es crítica. “Hace un tiempo me quedé sin trabajo y no tengo con quién dejar a Benjamín. Si pudiera trabajar limpiando o cuidando en una casa donde pueda asistir con él, sería ideal, porque no tengo quién lo cuide”, explicó Chiara. A esto se suma que su pareja también se encuentra sin trabajo.

El niño necesita elementos ortopédicos a medida para continuar con sus terapias. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema

Hoy, la prioridad de la familia es conseguir ingresos para afrontar los gastos médicos y continuar con los tratamientos que Benjamín necesita para seguir avanzando.

Para colaborar con la mamá se puede comunicar al 264-4058571 o al alias Chiara.mercado78.

Su mamá, Chiara Mercado, busca trabajo para poder costear los elevados gastos médicos de su hijo. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema