Tras la pandemia, Carlos y su hermana Federica Jalil arrancaron con un proyecto de productos con temática de rock and roll. Sin embargo, por la necesidad de encontrar un nicho y explorar nuevos rumbos, decidieron darle un giro. Con la ayuda de un amigo que les prestó una plancha, comenzaron a diseñar indumentaria y hoy son los únicos que crean prendas de ropa con temática Otaku en la provincia de San Juan.

Ani Ane” surgió como una necesidad ante la falta de trabajo y poco a poco fueron aprendiendo. “’Ani Ane’ es un kanji japonés, un método de escritura, que significa hermano mayor y hermana menor. Somos cuatro hermanos; yo soy el mayor de los varones y ella es la mayor de las mujeres, así que ahí quedó el nombre”, dijo Carlos a Diario La Provincia SJ.

Ani Ane, el emprendimiento de indumentaria Otaku.
Foto: Maximiliano Huyema / Diario La Provincia SJ

En este sentido, agregó: “Surge a raíz de una necesidad, porque justo me estaba quedando sin trabajo y mi hermana también se había quedado sin empleo”. La idea nació, al principio, como un emprendimiento vinculado a la música. “Hacíamos una temática distinta; en ese momento le pusimos el nombre al emprendimiento ‘Los Incorregibles’, y era más que nada política y rock and roll las temáticas que manejábamos. Hasta que en un momento nos invitaron a un evento en la Friki Feria. Y bueno, yo siempre estuve cerca de esa cultura”.

Al respecto, aclaró: “Nos gustaba ver desde afuera ese mundillo, pero luego nos metimos más de lleno por una cuestión laboral del emprendimiento, en lo que es el fandom, todo lo relacionado con anime o Kike”. Día a día se fueron animando a más: “Ahora hacemos diseños de indumentaria; fuimos aprendiendo en la marcha, a base de prueba y error, y así se fue forjando el emprendimiento. También logramos ver, en esa necesidad, que en esta comunidad no hay en San Juan nadie que haga ropa personalizada con esta temática; todos mandan a pedir afuera“.

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Ani Ane, cuenta con el trabajo de dos hermanos que antes tenían la mirada en el rock.

Los pedidos, por lo general, se hacen a demanda, pero también apelan a la imaginación y a los gustos propios. “Estamos muy pendientes de los nuevos lanzamientos para ir armando cosas”, dijo. No se trata solo de una salida laboral en épocas de crisis, sino también de una actividad que fortalece el lazo familiar: “siempre fuimos muy unidos con mis hermanos y la relación con ella en el trabajo es excelente”.

En un momento lograron tener un local en el centro, pero algunos embates de la economía y el problema de la inflación y los altos costos de alquileres los obligaron a trabajar fuerte en las redes sociales y enfocarse en el comercio virtual.

Ahora trabajamos desde casa; no hacemos solamente sublimado o estampado, la ropa la confeccionamos nosotros y tuvimos que incorporar a nuestra madre, que tiene más experiencia en lo que es costura”, agregó.
Ani Ane, emprendimiento de indumentaria Otaku.
Ani Ane, trabaja con diseños originales y acorde al pedido.

Las circunstancias adversas fueron el motor de la creatividad para darle la vuelta: “Estamos elaborando camisas y pantalones completamente propios”. En relación al trabajo cotidiano, explicó: “Lo hacemos mediante calandra; se cortan los moldes y se elabora la prenda”.

A futuro, les gustaría volver a tener un local para la venta. “Creo que la necesidad más grande que tenemos es el espacio físico, porque tenemos máquinas de coser y un montón de tela; esa es la complicación. Pero igual se trabaja bastante bien en familia; hay momentos de rispidez, pero es lo normal. Por suerte, el trabajo es llevadero”, cerró.

Ani Ane, el emprendimiento de indumentaria Otaku.