Janet Gentili alcanzó un hito para la moda sanjuanina al participar por primera vez en Pinamar Moda Look. Con su marca Negra Catinga, presentó diseños que reflejan años de esfuerzo y consolidación de su estilo.
Según la diseñadora, la experiencia fue “muy linda, porque es un desfile muy grande y con una organización que no había vivido nunca”, recordando los nervios y la emoción de ese día.
El debut en la pasarela no fue fruto de la casualidad: implicó años de trabajo constante, la coordinación de su equipo en San Juan y el apoyo de su tía, María Eugenia Pantano, quien representa la marca en el local de Pinamar. Cada prueba de diseño, cada atención a clientas y cada ajuste formó parte de una preparación silenciosa que finalmente se vio recompensada frente al público y la prensa especializada.
Un aprendizaje que nació en San Juan
Desde 2011, Janet Gentili se dedicó a la moda con un objetivo claro: crear prendas que tuvieran identidad y acompañaran a quienes las usaran. Entre sus propios diseños y la gestión de su equipo, fue consolidando la marca Negra Catinga.
El local de San Juan fue su primer laboratorio, donde se ensayan colores, texturas y cortes que luego viajan a Pinamar. Gentili contó a Diario La Provincia SJ que “son metas que uno piensa que no va a lograr”, refiriéndose a cada pequeño paso que la acercaba a lo que parecía un sueño lejano.

Abrir un local en Pinamar abrió nuevas oportunidades: no solo como punto de venta, sino como espacio de encuentro con un público distinto y con figuras del mundo de la moda. Fue allí donde Janet logró establecer vínculos con reconocidas figuras que la ayudaron a seguir creciendo.
El día de la pasarela
La jornada comenzó temprano. Cada vestido, color y modelo fue cuidadosamente seleccionado. Entre los modelos disponibles, Cande Ruggeri cerró uno de los segmentos de la colección. Los colores reflejaban la temporada: amarillo, chocolate y una gama de verdes que se convirtió en la firma de la marca para ese momento.
“Cerramos con un verde oscuro que le quedaba precioso. Fue un momento especial”, recordó Janet. Más allá de la organización y la precisión, lo que más destacó fue la experiencia humana: la simpatía de la gente, la emoción de estar frente a un público amplio y la sensación de que todo el esfuerzo había valido la pena.
El valor de los vínculos
El éxito de una jornada como esta no depende solo de la visibilidad. Janet resaltó los lazos construidos con su equipo en San Juan, la coordinación de su tía en Pinamar y el apoyo constante de su familia. “Siempre acompañada de la familia”, dijo, recordando cómo cada paso fue sostenido por quienes creen en ella.
La participación en Pinamar Moda Look no es un cierre, sino un hito dentro de un recorrido que continúa. Para Janet Gentili y Negra Catinga, cada desfile, cliente y proyecto representa un avance hacia nuevas metas.
“Seguir creciendo, siempre. Atrás hay un equipo trabajando duro todo el año para eso”, reflexionó. Desde San Juan, con raíces firmes y trabajo constante, la marca y su creadora demostraron que los sueños grandes se construyen con paciencia, esfuerzo y atención a cada detalle.
Un recorrido en fotos












