Brutal. Así fue el crimen que terminó con la vida de Juan Carlos Muñoz, un jubilado que fue estrangulado en el interior de su casa el 1 de mayo de 2024, en el barrio Camilo Rojo, en Santa Lucía. Por el hecho hubo un hombre condenado, Alberto Díaz Núñez, que cumplirá prisión por 8 años.
El pasado viernes se cumplieron dos años de aquel hecho y si bien la justicia dictó condena, para el entorno del hombre de 69 años, la condena fue muy baja e injusta.
El asesinato fue realmente aberrante. Según expuso el fiscal Nicolás Schiattino durante el juicio abreviado desarrollado el 30 de abril del 2025, el asesino ingresó al domicilio y tuvo una discusión con la víctima. Producto de esto le propinó un golpe de puño y a posteriori le pegó con un pilón tipo pesa en la cabeza. Lo cortó con una tijera y posteriormente terminó su actuar homicida con sus propias manos”.
“La muerte de Juan Carlos Muñoz fue producida por mecanismos mixtos, traumatismos craneoencefálicos y asfixia mecánica (estrangulación) manual. Fue una muerte violenta, manera de muerte: homicidio”, expresaba el informe leído por la ayudante fiscal Roxana Fernández.
Las muestras de orina tomadas a Díaz Núñez tras su detención, arrojaron resultado positivo para cocaína y THC. Es decir, actuó bajo efectos narcóticos, aunque el informe psicológico reveló que es imputable porque comprende la criminalidad de los actos.
El juicio abreviado y una condena polémica
El 30 de abril del 2025, un día antes del primer aniversario del crimen, se realizó el juicio abreviado por el homicidio de Juan Carlos Muñoz. Por el hecho, Alberto Díaz Núñez fue condenado en el marco de un acuerdo con la defensa, tras el reconocimiento de la autoría del crimen. Tras esto, la jueza planteó su disconformidad, por considerar que la pena era baja.
“Entendiendo que el Ministerio Público tiene la potestad de realizar juicios abreviados, que el imputado acepta su responsabilidad y que al juez, cuando pactan conveniencias, nos queda poco margen”, dijo la magistrada Verónica Chicón al momento de homologar la pena. La única posibilidad que tenía en esta situación era bajar la pena en caso de considerarlo pertinente.
“Teniendo en cuenta que los medios están presentes, que sepa la sociedad que el código habilita estos acuerdos y en el presente caso, más allá de manifestar que no estoy de acuerdo con la pena, debo homologar el acuerdo de las partes”, expresó Chicón y prosiguió a dictar la resolución.
El fiscal Nicolás Schiattino no pidió ningún agravante y acusó a Díaz por homicidio simple, tras detallar los hechos con elementos que rozan la alevosía y el ensañamiento, y cuya muerte fue descrita como “violenta” por parte del perito forense a cargo de la autopsia de Muñoz.
El asesino recibió 8 años de prisión efectiva y esta resolución la defensa acompañó sin objeciones y “ratificó el acuerdo alcanzado”; a su tiempo, el acusado asumió la culpabilidad del homicidio.