Cadena Perpetua. Ése fue el dictamen del juez Benito Ortiz tras reunir todas las pruebas que condenan a Cristian Fretes por el asesinato de su esposa Estela del Valle Bustos. El máximo castigo, otorgado por primera vez a un procesado por femicidio, fue aceptado por él quien firmó el acuerdo con su defensor oficial Mario Vega y la fiscal Alicia Esquivel Puiggrós.

Ahora, el siguiente paso, será que el hombre ratifique su intención de no ir a juicio común ante los jueces de la Sala II de la Cámara Penal. La condena que cae sobre su espalda es la de Homicidio Agravado por ensañamiento.

El Caso
El asesinato de Bustos sucedió el 25 de Mayo en el barrio Las Alondras en Chimbas y conmocionó a la sociedad sanjuanina ya que la mujer estaba embarazada de tres meses y el hijo mayor de la víctima había visto cómo su padre mató a su madre a cuchillazos y la llevó al baño. 
 
Allí el niño (que por aquel entonces tenía once años) debió ayudar a su padre a lavar el cadáver, acostarlo en una cama y eliminar las evidencias. La mujer venía siendo víctima de la violencia de género y Fretes ya había estado preso tras un primero intento de asesinato hace unos años. 
 
A pesar de eso, ella seguía con él. La muerte se produjo en la vivienda de ella frente a la presencia de dos de sus hijos. Fretes, acusado como asesino, fue detenido cuando se despedía de sus hijos en la puerta de la vivienda, después de que la hermana de Bustos identificó el asesinato.
 
Por el hecho declaró en Cámara Gesell el hijo de Bustos (quien luego del crimen escribió con sangre “mamá” en la pared de su casa) y  la familia de la mujer. Los otros hijos no fueron llamados a declarar para evitar la revictimización al volver a repetir el episodio traumático. Además se tomó testimonio a la policía que actuó antes, durante y después del hecho.