La situación judicial de Jorge Gauna, conductor del Chevrolet Corsa Classic blanco involucrado en el siniestro fatal que terminó con la vida de Cintia Johana Ortega, de 38 años, podría agravarse considerablemente si finalmente es condenado en el juicio. Según la investigación, el imputado atropelló, mató y abandonó a la mujer en el lateral este de la calle General Mosconi (lateral de la Ruta Nacional 40), en Rawson, durante la madrugada del lunes, y permaneció prófugo hasta presentarse ante la Justicia días después.
Durante la audiencia de formalización, la Fiscalía le atribuyó el delito de homicidio culposo agravado por darse a la fuga, una figura penal que prevé una pena de entre tres y seis años de prisión.
Sin embargo, ese no sería el único tiempo que podría permanecer detenido.
La condena previa cambia el escenario
A principios de 2026, Gauna fue condenado en otra causa por abuso sexual y recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional.
Ese tipo de condenas permite al condenado permanecer en libertad siempre que cumpla determinadas reglas de conducta y, principalmente, no vuelva a cometer un nuevo delito durante el plazo fijado por la Justicia.
Con la nueva imputación por el siniestro fatal, esa situación podría modificarse por completo.
Si el Tribunal que intervenga en el futuro juicio lo declara culpable por la muerte de Cintia Ortega, la condena condicional podría ser revocada y transformarse en tres años de prisión de cumplimiento efectivo, a los que se sumaría la pena que eventualmente reciba por el homicidio culposo agravado.
En caso de una condena, Gauna podría recibir entre tres y seis años de prisión por el delito de homicidio culposo agravado por darse a la fuga.
A esa pena podría agregarse el cumplimiento efectivo de los tres años correspondientes a la condena condicional que recibió por abuso sexual.
Además, actualmente permanece detenido y la Fiscalía solicitó que continúe privado de la libertad durante ocho meses, plazo fijado para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
Si se toma como referencia el máximo previsto para el nuevo delito, sumado a los tres años de la condena anterior y al tiempo que permanecería detenido mientras avanza la investigación, el tiempo total de permanencia privado de la libertad podría superar los nueve años, aunque esa definición dependerá de la sentencia que eventualmente dicte el tribunal y de la forma en que se computen y unifiquen las penas.
La fuga y el supuesto entorpecimiento de la investigación agravan su situación
Durante la audiencia también quedaron expuestos distintos elementos que, para la Fiscalía, reflejan una conducta orientada a dificultar la investigación.
Uno de ellos fue que Gauna permaneció prófugo desde el momento del siniestro hasta que finalmente se presentó ante la Justicia.
Además, los investigadores sostienen que el conductor reemplazó el espejo retrovisor derecho del Chevrolet Corsa Classic blanco, el cual se desprendió durante el impacto que terminó con la vida de Cintia Ortega. Para la acusación, esa acción constituye un indicio de un posible intento de modificar evidencia vinculada al vehículo involucrado en el hecho.
A ello se suman las declaraciones de tres personas que viajaban junto al imputado esa madrugada. Según expuso el fiscal Iván Grassi, los testigos coincidieron en que le advirtieron inmediatamente que había atropellado a una persona, pero Gauna continuó la marcha y abandonó el lugar sin asistir a la víctima.
La investigación continúa
La Fiscalía solicitó ocho meses de Investigación Penal Preparatoria, período durante el cual se realizarán nuevas pericias y se incorporarán más pruebas para fortalecer la acusación.
Finalizada esa etapa, el Ministerio Público Fiscal deberá resolver si solicita la elevación de la causa a juicio, instancia en la que se definirá la responsabilidad penal de Jorge Gauna y, en caso de ser declarado culpable, la pena que deberá cumplir.