Matar para hacer sufrir a otro. Ése fue el objetivo que motorizó el crimen cometido en el 2020 en Rodeo, Iglesia. La víctima no sólo fue quien murió, Rubén “El Merluza” Quiroga, sino también la ex mujer de él, Glenda Nabila Aciar. Por ello, este viernes, el juez Martín Heredia Zaldo condenó a Luis Montaño, único acusado, a cumplir prisión perpetua por ser autor del crimen.
La sentencia fue por Femicidio Vinculado, una figura nueva y que plantea precisamente matar a un hombre para hacer daño a una mujer. El juez consideró que Montaño mató a Quiroga para hacer sufrir a Aciar.
¿Qué es Femicidio Vinculado?: De acuerdo a lo expresado por la Corte Suprema de Justicia de La Nación, a través del documento “Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina”, el Femicidio Vinculado consiste: “homicidios cometidos contra una o varias personas (niñas, niños, adolescentes, mujeres, varones, trans, travesti), a fin de causarle sufrimiento a una mujer, mujer trans o travesti. Para ello, debe existir una desigualdad de género entre la persona sindicada como autor del hecho y la mujer, mujer trans o travesti a quien se pretende afectar”.
Quiroga, desapareció a fines de mayo de 2020 y desde entonces las fuerzas de seguridad comenzaron una intensa búsqueda para dar con el paradero del hombre. Fue hasta el 19 de junio, cuando la noticia de la muerte de Quiroga habría llegado por la confesión de su ex pareja, que señaló como presunto autor del hecho a Montaño, información que los llevó a quedar detenidos. En instancia de indagatoria, ambos se culparon mutuamente por la autoría del homicidio.
El momento del horror
Rubén Darío Quiroga fue asesinado tras caer en una trampa que armó su asesino, Luis Montaño. Este último armó todo un plan macabro después de que se enterara que su mujer, Glenda Nabila Aciar, lo engañaba con aquel.
Motivado por esto, Montaño usó el celular de Aciar para mandarle un mensaje a Quiroga y citarlo en un lugar oscuro, en la medianoche del 22 de mayo del 2020. Fue en la zona de ruta nacional 150, a metros de Tiro Federal. Allí Montaña lo citó haciéndose pasar por Aciar. Y Quiroga cayó en la trampa.
Una vez en el lugar lo mató con un hierro delante de su mujer que vio todo y lo ayudó a trasladarlo a un descampado donde le prendió fuego con nafta. El cuerpo fue cubierto con papeles y material inflamable para desaparecer rastros y luego, cuando estos se convirtieron en cenizas, los tiró n la letrina de su casa.