Con la voz quebrada, entre lágrimas y rodeada de familiares y allegados, Cynthia Aboal habló con la prensa apenas minutos después de que se conociera el fallo judicial que condenó al médico Maximiliano Babsía por la muerte de su hija, Julieta Viñales. El profesional fue sentenciado a 2 años y 6 meses de prisión condicional, es decir, sin cumplimiento efectivo de cárcel, y 6 años de inhabilitación para ejercer la medicina, por el delito de homicidio culposo.
“Es un paso, pero se merece estar preso. Se llevó la vida de mi hija“, dijo Cynthia, visiblemente conmocionada. Durante todo el proceso judicial, que incluyó testimonios médicos, informes periciales y declaraciones claves, Aboal sostuvo la lucha con firmeza, convencida de que debía llegar a una condena. “Tenía todo a su alcance para salvarla, pero no le importó nada“, agregó con dolor. Recordó que Julieta tenía apenas 18 años y toda una vida por delante, y lamentó profundamente que una cirugía común terminara en una tragedia.
La madre de Julieta también se refirió al proceso como “un camino de mucho sufrimiento y demoras“. “Fue revivir cada momento de su muerte, fue un dolor terrible“, expresó sobre el juicio. Pese a eso, aseguró que el fallo trae algo de alivio: “Luchamos muchísimo para llegar hasta acá”. En medio del llanto, también pidió perdón a su hija por haber confiado en quien, según ella, fue el responsable directo de su muerte: “Le pido perdón a mi hija por haberla puesto en el camino de este homicida. Jamás pensé que iba a terminar así. La amo y está más presente que nunca hoy”.
Aboal reconoció que el camino legal todavía no termina y que, si es necesario, seguirán apelando. A la vez, aprovechó para enviar un mensaje a otras familias que podrían estar atravesando situaciones similares: “Que la gente denuncie, que no se quede con los brazos cruzados. Van a tener todo mi apoyo”. Y agregó: “Esto fue terrible, pero tenemos que seguir. No quiero que otra familia pase por lo que nosotros pasamos”.
Para Cynthia, el fallo representa una victoria parcial, pero insuficiente. “Esto no puede seguir sucediendo. Solo pedía un poco de humanidad por mi hija. Nada más”, cerró.