Alma Uliarte Alfaro tenía 11 años y el pasado 26 de noviembre despertó con vómitos constantes y fiebre. Sin síntomas previos, sus padres la llevaron al Servicio de Urgencias del Hospital Rawson y en cuestión de alrededor de 8 horas, su descompensación la llevó a ser internada en Terapia Intensiva Pediátrica, donde falleció. El caso fue denunciado a la justicia por su familia, que apunta a la atención de una médica y personal de salud de ese servicio.
Patricia Alfaro, mamá de Alma, contó en radio Sarmiento que la autopsia reveló que su hija murió a causa de una pericarditis restrictiva con falla cardíaca. Sin embargo, aguardan estudios más complejos que revelen lo que la originó.
Conmovida, destacó que la niña recibió tratamiento por un problema gastrointestinal y que la médica que la evaluó destacó que estaba respondiendo al tratamiento. Sin embargo, la pequeña nunca mejoró. Acompañada de su abuela paterna, sobre las 17 hs. sufrió una notoria descompensación con diarrea en un baño y tenía manchas en su cara. “Desesperadas, pedimos ayuda a los gritos y una enfermera nos dijo que dejáramos de gritar; que ella la estaba mirando y la niña se encontraba bien. Ella nunca estuvo bien en el baño. Nos ayudó una chica de limpieza con una silla de ruedas porque ninguna enfermera se acercó. Mi hija estaba toda sucia y fue esa chica quien me consiguió un camisolín”, recordó con dolor.
Luego, Alma desmejoró aún más. “La acercamos hasta la camilla y en ese momento ya mi hija estaba toda moradita: sus piernitas y manitos. Me hacen salir afuera y minutos después, sale mi suegra diciéndome que la niña estaba crítica, que la trasladaban a terapia. Estuvimos la sala de espera de urgencias por alguna información, nos hacen pasar con mi marido al pasillo y dicen que no saben qué es lo que tiene mi hija. Porque los análisis habían dado bien y que aparentemente se trataba de una infección generalizada“.
Patricia agregó que lo que siguió fue desesperante. “Aproximadamente, 20 minutos después, sale la médica que la había recibido, y me dice que mi hija está en paro; que la estaban reanimando y no sabían si iban a poder sacarla. Luego, nos avisan que había salido del paro y que ya la estaban preparando para ingresar la terapia intensiva. En ese momento, nos abordan un asistente social y un psicólogo. Nos dicen que mantengamos la calma, que es minuto a minuto; que estábamos en una situación crítica y fuéramos subiendo al tercer piso, que ya la trasladaban a mi hija. Estuvimos aproximadamente 20 minutos con mi marido en la puerta de Terapia pediátrica y no la subían, no la ingresaban“.
Lamentablemente, a la hermana de Patricia le informaron que Alma estaba muy complicada. “La médica que recibió a mi hija le dijo que ella, de su parte, había hecho todo. Le dio a a entender que la niña había fallecido. Al bajar yo, me atendió un médico de terapia y me dijo que sufrió un segundo paro. Al subir a Terapia nosotros, la jefa salió a decirnos que mi hija había fallecido y que le darían pase a la Morgue judicial, porque ella la recibió con signos de muerte”, relató.
A la pequeña le realizaron una punción post-mortem para determinar si sufrió Meningitis. “Más que la analítica, no hicieron interconsulta con otros especialistas. No nos dijeron que podía tener algo grave. Nosotros la llevamos por un cuadro simple de fiebre“, dijo con su voz quebrada.
El caso está en la Justicia y la familia cuestiona el accionar de la médica de Urgencias y del personal de Enfermería que la asistió. “Hay mamás que estaban allí, con familiares internados, que están dispuestas a declarar todo lo que vieron. A mi hija la descuidaron; mi suegra pidió repetidas veces por la doctora y la vio una sola vez. La dejaron en total abandono”, sentenció.