En la continuidad de la audiencia de formalización por la causa Branka Motors contra tres imputados: Alexis Sebastián Marcó, Jonathan Ezequiel Marcó y Facundo Nicolás Banega se conocieron detalles de sus operaciones.
Un esquema “insostenible” fue detallado por la Fiscalía que señaló maniobras en dos locales comerciales, tratos de palabras y desapariciones a la hora de pagar alquileres y responder a los clientes.
Una denuncia, la llave que abrió la Caja de Pandora
El fiscal Guillermo Heredia recordó que la causa inició con la denuncia radicada el 19 de enero pasado por una damnificada, de apellido Césped. “Puso en conocimiento a la Fiscalía de que, a través de publicidades que observó en las redes sociales sobre ofertas que se realizaban sobre la venta de motocicletas, asistió a Branka Motors. El 23 de diciembre de 2025 compareció por el local comercial, donde procedió a firmar un contrato de compraventa para adquirir una motocicleta modelo S2 marca Motomel. Abonó por ello, la suma de 1.700.000 pesos de contado, estableciéndose un plazo de entrega de 7 días a partir del pago del dinero“.
Sin embargo, pese al pago realizado, la moto no apareció. “Luego de varios requerimientos para la entrega de la unidad y habiendo comparecido varias oportunidades, el 19 de enero de 2026 fue al local. Advirtió que no quedaban motocicletas recibidas y advirtiendo una decena de personas todas reclamando la misma situación”.
En la cronología de la denuncia, Heredia relató que la denunciante, “luego de esperar algunos momentos, fue atendida por un vendedor de nombre Martín que informó que la motocicleta no había llegado; que existía una demora y que los administradores eran los únicos que conocían los motivos, sin precisar el nombre de ninguno de ellos”.
Al respecto y “frente a la falta de entrega de la motocicleta y la ausencia de algún responsable del local comercial, habiendo cancelado el precio, advirtiendo que no existía ninguna motocicleta en el local y teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que se encontraban realizando una manifestación de corto de calle, es que compareció a la Fiscalía a radicar la denuncia”.
A la presentación de Césped, se sumaron 347 más por la misma causa: incumplimientos en la entrega de motos por parte de Branka Motors. “Todas están registradas en un legajo que hemos certificado, que hemos acompañado desde la defensa, a las querellas y lo hemos puesto a disposición de la Oficina Judicial”, dijo Heredia.
Dos locales, apertura de concesionarios y desaparición
En su exposición, el fiscal Heredia reconstruyó todo desde los inicios de Branka Motors. La empresa, moviéndose siempre dentro de un esquema familiar, sumó otro local con otro nombre pero el mismo fin: vender motos a precios más bajos que la media del mercado. En esta parte de su alocución, los proveedores aportaron información.
“Alexis Javier Marcó, el 25 de junio de 2025 y por un plazo de 12 meses alquiló un inmueble. Estaba compuesto por un salón comercial de 88 metros cuadrados y que la suma pactada eran 800.000 pesos (por mes). También se tomó la declaración testimonial del propietario del inmueble ubicado en calle Laprida 268 Oeste, sitio donde posteriormente los imputados abrieron otro local comercial con otro nombre. No figuraba ninguno de ellos; este contrato fue firmado por el padre de uno de los imputados, de apellido Marcó”, resaltó Heredia sobre los locales.
Allí abrieron MB Motos y “este contrato fue firmado el 28 de noviembre de 2025, por un plazo de dos años e iniciando el contrato el 1 de diciembre de 2025. Tras pagar el mes de diciembre y depósito de ingreso, montaron un local comercial pero en enero no le pagaron el alquiler. No hubo ningún tipo de respuesta por parte de los imputados“, agregó el fiscal. En ello, la fecha coincide con el inicio de las denuncias por la venta de motos nuevas que no eran entregadas.
Qué dijeron los proveedores: sospechas y tratos de palabra
En la lectura del expediente, el fiscal se refirió a lo que aportaron quienes les vendieron motos a los empresarios acusados. Uno de ellos “E. V. Motos”, que tiene un conocido local comercial del rubro, dijo que “siempre el trato era oral. Él le vendía motos a Alexis, a Facundo o a Jonathan. Le pedían motos y que abonaban la totalidad del precio pero que, en noviembre de 2025 ,comenzaron a pedir más unidades”.
A ese punto, había advertido que “Branka Motors tenía precios más bajos de las unidades que él ofrecía. Es decir, compraban a un precio y posteriormente lo vendían a un precio más barato por el que adquirieron la motocicleta”.
También declaró en Fiscalía, el pasado 3 de febrero, otro empresario, también dueño de un conocido local de motos, que afirmó ser proveedor de los imputados. Expresó además que “empezó a sospechar la conducta de los imputados porque ofrecían motos a precios más bajos de lo que él vendía. Vio publicada en las redes sociales, una moto a 1.200.000 pesos y él se la había vendido a 1.600.000 pesos. Afirmó que hay un sistema de registración por parte de los proveedores de motocicletas en donde deben inscribirse. Es decir, un registro para poder adquirir las motos desde las fábricas y en el que figuraban los valores estándar”. Branka Motors estaba por debajo de ellos.
Qué se definirá en la audiencia de formalización
Se definirá la situación legal de los imputados, el plazo de investigación penal preparatoria y qué delitos se les imputan, tras valorar los informes de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, a cargo del fiscal Heredia.
Los damnificados de la empresa concesionaria aguardaban poder conocer qué pasará con el perjuicio económico que sufrieron y pidieron que, hasta tanto haya resolución, no se deje en libertad a los tres jóvenes.
La Fiscalía pidió un año de investigación por 348 estafas, que suman $509.543.000 y que los tres imputados estés en prisiòn preventiva por cuatro meses. La jueza de Garantías, Carolina Parra definirá si da curso al pedido.