La investigación por la muerte de Cintia Johana Ortega, la joven mamá que fue atropellada y abandonada en Rawson durante la madrugada del pasado lunes, dio un paso clave este viernes con la audiencia de formalización de la detención e inicio de la Investigación Penal Preparatoria contra Gauna, quien permaneció prófugo desde el día del siniestro hasta su detención.
Durante la audiencia, realizada en la Sala 9 de Tribunales y presidida por la jueza Mónica Lucero, el fiscal de la UFI Delitos Especiales, Iván Grassi, expuso las principales pruebas reunidas hasta el momento y sostuvo que tres testigos presenciales ubican al imputado como el conductor del vehículo que embistió a la víctima y escapó sin asistirla.
“Se cuenta con el trabajo inicial del personal policial de la Comisaría 36, con el acta del primer interventor y con el acta de inspección ocular. Pero también con prueba testimonial que posiciona, en calidad de autor, al señor Gauna“, afirmó el fiscal.
“No chocamos nada, fue una bolsa”
Grassi relató que una de las testigos, identificada con la inicial Z, declaró que había estado en el mismo boliche que el imputado y que, al salir, aceptó viajar junto a otras tres personas en el vehículo que conducía Gauna.
Según su testimonio, los vidrios estaban completamente empañados y el conductor circulaba a una velocidad elevada. “Refiere que los vidrios estaban muy empañados y que él sale a alta velocidad. Al poco andar impacta contra una chica“, indicó el fiscal.
Aunque la mujer aseguró que no pudo observar con claridad el momento del impacto debido a la escasa visibilidad, sí afirmó haber sentido el golpe y haber alcanzado a distinguir “una especie de figura humana“.
Ante esa situación, comenzó a pedirle que frenara. “Le empieza a decir que pare y Gauna responde: ‘No chocamos nada, solo fue una bolsa‘”, citó Grassi durante la audiencia.
La Fiscalía también presentó las declaraciones de otra joven, identificada con la inicial D, y de un hombre cuya inicial es J, quienes viajaban en el mismo vehículo.
Según explicó Grassi, ambos coincidieron con el relato brindado por la primera testigo. “Los tres sostienen que Gauna había estado tomando alcohol en el boliche y que, apenas salieron, comenzó a conducir rápidamente por calle Mosconi, donde todavía había muchas personas caminando porque recién finalizaba la actividad del local bailable”, señaló.
El tercer testigo relató que viajaba en el asiento delantero y que sintió “dos fuertes golpes” en el costado derecho del vehículo. “Todos le empezaron a decir ‘chocaste a alguien, chocaste a alguien’ y él respondía ‘no choqué a nadie'”, expresó el fiscal.
Grassi agregó que, al advertir que el conductor seguía circulando sin detenerse, los ocupantes comenzaron a bajarse del vehículo en distintos puntos del recorrido. “Ellos entendían que había atropellado a una persona y que estaba huyendo del lugar”, sostuvo.
Se presentaron espontáneamente
El representante del Ministerio Público destacó que los tres ocupantes del vehículo decidieron presentarse voluntariamente ante la Justicia cuando tomaron conocimiento, a través de la difusión pública del caso, de que la víctima había fallecido.
“Estos tres testigos presenciales, que estuvieron dentro del vehículo y le advertían que había chocado a alguien y que se estaba dando a la fuga, concurrieron de manera espontánea al tomar conocimiento de la gravedad del hecho”, explicó.
El vehículo era alquilado para trabajar como Uber
Durante la audiencia también declaró la propietaria del automóvil, identificada con la inicial A.
Según relató Grassi, la mujer manifestó que alquilaba el vehículo a Gauna para que trabajara como conductor de Uber.
“Refirió que se lo alquilaba de lunes a sábado y que los domingos él lo utilizaba de manera personal”, indicó el fiscal.
Con estos elementos, la Fiscalía sostuvo la imputación contra Gauna y avanzó formalmente en la investigación por el hecho que terminó con la muerte de Cintia Johana Ortega.