A minutos de conocerse la condena contra el doctor Maximiliano Babsía, acusado por la muerte de Julieta Viñales tras una cirugía de amígdalas, una joven contó un testimonio muy fuerte. Se trata de Paulina Yunez, una joven que en 2018 vivió una situación médica difícil, quien decidió romper el silencio. “Yo podría haber sido Julieta. Gracias a que me atendieron a tiempo en el Hospital Rawson, hoy estoy viva”, expresó conmovida.

Paulina tenía solo 11 años cuando fue intervenida quirúrgicamente por Babsía. Tras la operación, experimentó fuertes dolores y dificultades para hablar durante varios días. Diez días después, sufrió una primera hemorragia que fue tratada en el Hospital de Albardón. Pero la segunda fue aún más grave: “No me la pudieron frenar y tuve que ser derivada al Rawson, donde me intervinieron en el quirófano. Ahí me salvaron la vida”, relató.

Maximiliano Babsía explicó en el juicio el método que usaba para operar las amígdalas. Foto: Diario La Provincia SJ.

La joven agregó sobre Babsía: “Se cansaron de llamarlo y nunca dio la cara. Mi mamá trató de contactarlo por el consultorio que tenía en el hospital de Albardón, pero nunca le dieron un turno”.

Paulina debió recibir dos transfusiones de sangre y una de hierro durante su recuperación. Hoy, a los 18 años —la misma edad que tenía Julieta cuando murió—, asegura que su historia debe servir para que no haya más víctimas. “Me conmueve mucho todo esto. Lo cuento para que no vuelva a pasar. Estoy acá apoyando a la familia de Julieta para que no haya una más”, afirmó.

La joven logró comunicarse con Cynthia Aboal, madre de Julieta. Aunque durante años guardó silencio, hoy siente que su testimonio puede aportar a la causa. “En ese momento yo era muy chica, pero ahora tengo la edad de Julieta y me tocó muy de cerca. Estoy agradecida con los médicos del Rawson que me salvaron, y quiero que esto sirva para que se haga justicia”, cerró Paulina.