Momentos de extrema tensión se vivieron en una dependencia policial de Santa Lucía, cuando una joven madre llegó corriendo con su beba en brazos sin signos de reacción. La escena, cargada de angustia, activó un rápido y decisivo accionar que terminó siendo clave para salvarle la vida.
Todo ocurrió en la Subcomisaría Santa Lucía Este, donde una mujer, de apenas 19 años, irrumpió pidiendo ayuda urgente. Su hija, de 1 año y 3 meses, estaba inconsciente, con pulso débil y sin responder a estímulos, lo que generó un cuadro crítico que exigía intervención inmediata.
Sin perder tiempo, los efectivos policiales dieron aviso al servicio de emergencias 107 y comenzaron a aplicar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Fueron segundos determinantes: mientras aguardaban la asistencia médica, el personal sostuvo las tareas de primeros auxilios hasta lograr que la pequeña volviera a reaccionar.
Minutos clave y un traslado contrarreloj
Tras lograr estabilizarla parcialmente, los policías decidieron trasladarla de urgencia en un móvil oficial hacia el Hospital Dr. Guillermo Rawson. La rapidez en la decisión permitió que la menor llegara con vida para recibir atención especializada.
Ya en el centro de salud, la médica de guardia diagnosticó que la beba había sufrido una convulsión asociada a un cuadro febril, agravado por un episodio de ahogamiento por vómito. A pesar del dramático episodio, los profesionales confirmaron que quedó internada en observación, fuera de peligro.
El hecho generó conmoción por la rapidez del desenlace y puso en valor la capacitación del personal policial en situaciones de emergencia. La intervención oportuna fue determinante para evitar un desenlace fatal en cuestión de minutos.