En una resolución que puso fin a semanas de expectativa, el Tribunal Oral Federal dictó este viernes la absolución del abogado penalista Gustavo De la Fuente, quien había llegado a juicio acusado de trata de personas con fines de explotación sexual. La decisión también benefició al ciudadano colombiano John Sebastián Quevedo, señalado en la misma causa.
El fallo fue comunicado al mediodía por el tribunal federal presidido por Daniel Doffo y marcó el cierre de un proceso judicial que generó fuerte repercusión pública en la provincia.
Ambos imputados llegaron al tramo final del juicio bajo la posibilidad de recibir penas de hasta 12 años de prisión, solicitados por el fiscal federal Fernando Alcaraz, acompañado por la cotitular de PROTEX, María Alejandra Mángano, en una causa que mantuvo en vilo al ámbito judicial y mediático.
De los alegatos a la absolución: el desenlace del juicio
En la etapa previa al veredicto, durante los alegatos finales, De la Fuente había reiterado su inocencia ante el tribunal. En su exposición, sostuvo que nunca participó en maniobras de explotación ni obtuvo beneficios económicos indebidos a partir de la actividad investigada.
“Soy inocente y mi familia también”, aseguró ante el TOF, realizando varios cuestionamientos.
Además, cuestionó con dureza la investigación impulsada por la fiscalía, al considerar que estuvo basada en interpretaciones erróneas y sin pruebas concluyentes. También había hecho referencia al impacto personal del proceso judicial, especialmente en su entorno familiar, tras casi dos años atravesando la causa.
El abogado insistió en que el expediente se construyó sobre supuestos que no lograron sostenerse durante el debate oral, y pidió que se contemplaran todas las versiones antes de dictar sentencia.
Finalmente, el tribunal resolvió absolver a ambos acusados, dando por cerrado uno de los juicios más resonantes de los últimos tiempos en San Juan. La decisión abre ahora una nueva etapa, marcada por las posibles repercusiones judiciales y públicas tras el fallo.