Una investigación de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes de la Policía de San Juan permitió recuperar una motocicleta que había sido robada en Capital y desarticular un presunto taller clandestino dedicado al desarme y adulteración de vehículos en el departamento Chimbas. Como resultado del operativo, dos menores de edad quedaron a disposición del Juzgado de Menores.
El procedimiento comenzó el pasado 3 de julio, cuando un vecino denunció que delincuentes le habían sustraído su motocicleta Benelli TKR 250 cc del complejo habitacional donde reside, ubicado en el barrio San Martín, en Capital. Según indicó, el robo ocurrió durante la madrugada.
Tras la denuncia, los efectivos iniciaron una serie de tareas investigativas que dieron resultados en pocas horas. Esa misma noche lograron localizar y secuestrar la motocicleta en una vivienda deshabitada del departamento Chimbas.
A medida que avanzó la investigación, los policías lograron identificar a los presuntos autores del robo, quienes resultaron ser dos menores de edad.
Con las pruebas reunidas, el 9 de julio y por disposición del Juzgado de Menores de turno, se concretaron cinco allanamientos en distintos domicilios de Chimbas.
Durante los procedimientos se recuperaron varios elementos que habían sido sustraídos junto con la motocicleta, entre ellos la parrilla porta baulera, la documentación del rodado y un chaleco refractario.
Sin embargo, el hallazgo más importante se produjo en uno de los inmuebles allanados, donde los investigadores descubrieron un presunto taller clandestino.
En ese lugar encontraron una motocicleta completamente desarmada, con importantes faltantes y con las numeraciones del cuadro y del motor devastadas, una maniobra habitualmente utilizada para dificultar la identificación del vehículo.
Además, la Policía secuestró una amoladora, cuños alfanuméricos y distintos elementos que serían utilizados para adulterar las numeraciones identificatorias de motos. También incautaron una importante cantidad de autopartes, entre ellas espejos retrovisores, cachas, ópticas y porta patentes, cuyo origen ahora será investigado.
Durante uno de los allanamientos también ocurrió un episodio llamativo. Según informaron fuentes policiales, un hombre arrojó una caja sobre el techo de la vivienda al advertir la presencia de los uniformados. En su interior había un kit de barbería marca JRL Profesional. Como el ocupante del domicilio no pudo acreditar su propiedad ni justificar su procedencia, el elemento también fue secuestrado para determinar si guarda relación con algún hecho delictivo.
La investigación continúa bajo las directivas del Juzgado de Menores, mientras los efectivos buscan establecer el origen de las autopartes halladas y determinar si el presunto taller clandestino era utilizado para desarmar motocicletas robadas y comercializar sus piezas en el mercado ilegal.