Este lunes se conoció que Adolfo Holeywell, el empleado judicial imputado por su presunta participación en la banda conocida como “los robaruedas”, renunció a su cargo en el Poder Judicial de San Juan. La decisión se conoció meses después de haber aceptado una condena en el marco de un procedimiento abreviado.
Durante la audiencia de formalización realizada a fines de agosto, Holeywell aceptó una pena de un año de prisión condicional por los delitos de violación de los deberes de funcionario público y encubrimiento.
La causa está vinculada a una organización delictiva desarticulada recientemente, dedicada al robo de vehículos y autopartes, especialmente ruedas de auxilio.
La renuncia del imputado se suma a las consecuencias institucionales del caso, que generó un fuerte impacto en el ámbito judicial.