Se viene un nuevo inicio de clases en San Juan y una de las tradiciones de los alumnos que van a finalizar el Secundario es la fiesta UPD (Último Primer Día). En ello, desde Leyes Especiales de la Policía de San Juan, marcaron que hubo un cambio en los festejos: se realizan todo el año pero siempre involucran alcohol, grupos cercanos a 100 menores de edad y sin adultos que respondan por el evento.
“El problema no es el festejo; es en las condiciones en las que se da. Si hay alcohol, el comportamiento se complica y no es una fiesta sana. Se realizan los operativos respectivos días previos al comienzo del ciclo lectivo y especialmente en el cursado del último año de secundario. La implementación de los operativos se hace en distintas jurisdicciones, ya sea en Pocito, Santa Lucía, Médano de Oro y en lugares donde frecuentan este tipo de eventos”, expresó el subcomisario Guillermo Gelvez, de Leyes Especiales, a radio Sarmiento.
Y marcó que “ahora no se limitan al día anterior del inicio de clases o el día después. Sino que los postergan por dos semanas o más. E incluso lo dejan para las vacaciones de invierno. Va mutando la modalidad y hasta lo pasan a fin de año. Pero no son eventos legislados y por eso son ilegales o clandestinos, donde no hay mayores a cargo. Suelen estar solos o con padres que no se responsabilizan por los chicos que están allí”.
Cómo es una fiesta UPD en San Juan
Este tipo de eventos se hace de forma privada o clandestina y entre jóvenes, en lugares que no están habilitados. Además, tampoco suelen estar acompañados de sus padres; en otros sí. Esto requiere de ciertos cuidados ya que lo que complica todo es el consumo de alcohol.
Resaltó que, este año, accionarán con patrullajes y en otros, abordan los lugares que se anuncian en redes sociales como sedes del UPD. Pueden ser desde salones a casas de fin de semana, en las que se reúnen chicos de una a varias escuelas a festejar que inician su último año escolar.
“También ingresan llamadas al 911 por ruidos molestos por ese tipo de eventos privados. En ello, se constata si el lugar está habilitado para esa fiesta, si hay consumo de alcohol en menores y si hay o no padres a cargo. En la mayoría de los casos no están autorizadas y se da intervención en un primer paso a la justicia de Faltas”, dijo.
Lo que sigue es la clausura del lugar, el secuestro de alcohol y se llama a los padres para que retiren a los menores de edad. Hay expedientes contravencionales para padres, dueños del lugar y al organizador de la fiesta. “Pedimos responsabilidad de los adultos, ya que los menores están a su cargo y sólo quieren festejar”, expresó el subcomisario.