Un niño fue la única víctima de la pirotecnia en este 1 de enero. Según informaron desde el Hospital Marcial Quiroga, el chico tiene 8 años e ingresó al hospital con sus padres a raíz de las quemaduras que sufrió en los festejos de año nuevo.

Según informaron desde el nosocomio, el menor de edad había sufrido quemaduras en sus manos pero estaba fuera de peligro y recibió la atención necesaria y en el momento.

En Buenos Aires, la situación fue mucho más complicada. Un hombre que perdió un ojo por una bengala que le cayó encima y un nene de 7 años sufrió quemaduras extensas en su cuerpo por la explosión de una caja de pirotecnia que trasladaba el adulto que lo acompañaba fueron dos de los casos más graves que la guardia del hospital del Quemado de la ciudad de Buenos Aires debió atender esta madrugada.

La doctora Miriam Miño, de este centro sanitario, afirmó, en conferencia de prensa, que “por lesiones por pirotecnia esta madrugada se atendieron en el hospital del Quemado a 11 varones y 2 mujeres, de los cuales debieron quedar internados un adulto que perdió un ojo y un niño con quemaduras extensas”.