Con fecha de nueva reunión para el 3 de abril en el marco de conciliación obligatoria con gremios docentes, el secretario general de la gobernación, Emilio Achem resaltó que la provincia tiene límites presupuestarios para dar aumentos salariales. También, expresó que el período de negociación puede tener plazo oficial de 25 días y que Gobierno buscará garantizar la continuidad de clases.
“Antes teníamos dos billeteras (una de Nación) y ahora tenemos una, y no es una queja, es una realidad. Obviamente estamos molestos porque teníamos un plan de gobierno con el Dr. Marcelo Orrego, nuestro gobernador, diseñado y pensado para San Juan, que todavía lo estamos ejecutando en un porcentaje ínfimo, porque las condiciones nacionales nos impusieron un frenate importante. Pero nosotros no hemos bajado los brazos. El gobernador, dispuso que la principal política anticíclica sea el salario estatal. Y por eso el salario, el año pasado, creció entre un 110% los que menos incremento tuvieron, que fue la planta política; sólo se les dio el básico”, expresó en entrevista con radio Estación Claridad.
“Estas políticas le permitieron al gobierno de San Juan disponer de fondos dentro del presupuesto que realmente manejamos. Así que, en ese sentido, es importante que los sanjuaninos sepan que el gobierno está haciendo un gran esfuerzo. Nosotros siempre vamos con la esperanza de poder acordar. Los prejuicios los tratamos de dejar de lado”, dijo.
Achem manifestó que “creo que el trabajo y la recomposición no solo salarial sino general de la docencia requiere de un trabajo arduo. Han sido muchos años, cuando uno los escucha a los sindicalistas de la docencia, expresarse es que toda la vida fue malo; que nunca les dieron y que nunca tuvieron. Indudablemente hacen alusión a una historia. No mejoraron, pero tampoco podemos pretender que, con una varita mágica que no existe, en el gobierno de San Juan, se solucionen en un año lo que en 20 se vino degradando. Es un gran desafío y lo más importante de esto es la calidad educativa, en la que estamos preocupados”.
Y planteó que “hay que trabajar mucho con los docentes para que se sientan apoyados institucionalmente; que tengan las herramientas tecnológicas y pedagógicas, que tengan la institucionalidad para poder ir a la escuela con ganas. La educación no se soluciona solo con buenos sueldos, hay mucho más por hacer. Y en ese aspecto, el gobierno tampoco tiene anteojeras. Uno tiene que pensar que el presupuesto tiene que alcanzar, o por lo menos ayudar a que se puedan hacer obras en las escuelas, que se puedan entregarle equipamiento también a los docentes, permitirles y asegurar la llegada a la escuela a través del transporte público. Son todos gastos o inversiones que el gobierno tiene que hacer y en ese aspecto, cuando nos sentamos a negociar todo esto está sobre la mesa”.
Resaltó que “la conciliación obligatoria tiene 25 días. Nosotros vamos a ocupar todas las herramientas que la ley nos permite para asegurar el dictado de clases, como también estamos haciendo todo el esfuerzo para que llegue la mayor cantidad de dinero al bolsillo de cada docente. De la misma manera y con la misma responsabilidad vamos a tratar de que haya clases. En un contexto de dictado de clases, siempre es mejor, vamos a sostenernos ahí y pretendemos y esperamos que podamos lograr este acuerdo”.
El funcionario expresó que “lo que se ofreció no es poco. Son 100.000 pesos en dos cuotas porque es lo que podemos hacer, más el no descuento del día de paro, que son entre 40.000 pesos para arriba, depende de las horas que tenga un docente de los que han hecho paro. Eso es lo que está en el acuerdo. El problema de no llegar a ello es que no vamos a poder pagar esa mejora, y vamos a tener que hacer el descuento del día de paro. Y eso es lo que no quiere el gobierno, pero es lo que la ley nos obliga. Veo muy difícil hacer una nueva oferta a corto plazo. Hay que trabajar en una mejora hacia adelante”.