En una sesión extensa teñida de escándalos, movilizaciones y un paro general de la CGT, el oficialismo logró hoy aprobar en la Cámara de Diputados la reforma laboral y ahora el proyecto será remitido al Senado para analizar las modificaciones aplicadas en la redacción.
La iniciativa recogió 135 votos a favor y 115 rechazos, y ahora para ser convertida en ley deberá ser ratificada por el Senado, ya que se eliminó el artículo 44 que establecía una rebaja de los salarios para los trabajadores que tengan un accidente o enfermedad, fuera del ámbito laboral.
Por ese motivo, el oficialismo convocó a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto del Senado para este viernes a las 10, para emitir dictamen y así poder tratarlo el viernes 27 de febrero, previo a que el presidente Javier Milei inaugure las sesiones ordinarias.
Fuentes parlamentarias señalaron a la Agencia de Noticias Argentinas que ya tienen asegurados los votos para aprobar el proyecto en general y cada uno de los 26 capítulos.
Votos
El oficialismo tiene garantizado el voto de 94 votos de la Libertad Avanza, 22 del Fuerzas del Cambio (UCR, MID, y PRO), 2 de Producción y Trabajo, 9 de Innovación Federal, 1 de Provincias Unidas, 3 de Independencia, y 1 de la Neuquinidad, lo que le permitiría reunir 132 votos.
En cambio votarán en contra los 93 legisladores peronistas, la mayoría de los 22 diputados de Provincias Unidad, los 4 de la izquierda, y los monobloques de Marcela Pagano, y del puntano peronista Jorge Fernández.
Sesión caliente
La sesión comenzó con la presencia de 130 diputados que fueron aportados por la Libertad Avanza, el PRO, Innovación Federal, la UCR, el MID, Independencia, Elijo Catamarca, y Producción y Trabajo.
Los gobernadores peronistas que colaboraron para que el oficialismo tenga quórum fueron Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Saénz (Salta) y los provinciales Hugo Passalacqua, y Marcelo Orrego (San Juan) y los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdes (Corrientes).
La deliberación comenzó en medio de un escándalo cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, puso a votación a mano alzada el plan de labor, lo que generó una batahola, donde los peronistas se fueron hasta la presencia para protestar ante el legislador riojano.
El primero en levantarse raudamente de su banca para encarar al riojano para pedirle explicaciones por su supuesto accionar irregular fue el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, y lo siguieron otros legisladores como Eduardo Valdés, Lorena Pokoik, Horacio Pietragalla y Nicolás del Caño.
Además, Florencia Carignano (UxP) se dejó llevar por los ánimos caldeados en el recinto y apagó el micrófono mientras hablaba su par oficialista Carlos Zapata.
Pero no fue el único escándalo que sucedió en la sesión ya que ocurrió otra controversia cuando el peronismo quiso suspender la sesión al pedir una moción cuando no había quorum, aunque luego la Libertad Avanza logro evitar que se suspenda la sesión.
Noticias relacionadas
La sesión casi se cae: maniobras, gritos y tensión máxima en la Cámara Baja
Incidentes en el Congreso: la Policía dispersó a los manifestantes
Marcha contra la Reforma Laboral: detuvieron a cuatro menores y uno tenía pedido de captura
Reforma laboral: hubo quórum y arrancó la sesión en Diputados