La Plaza Laprida, uno de los pulmones verdes más transitados y emblemáticos de la Ciudad de San Juan, se prepara para una transformación total. Con el objetivo de “hermosearla” y garantizar la seguridad de los miles de vecinos y estudiantes que la transitan a diario, el municipio de la Capital planifica cerrar por completo el predio por un tiempo con lonas para avanzar en una serie de obras de infraestructura y mantenimiento.
A la par de las mejoras estéticas y de seguridad edilicia, la medida implicará avanzar con el ordenamiento urbano: sacar del lugar a los vendedores callejeros y feriantes que se encuentran instalados de forma permanente a lo largo de las avenidas Libertador General San Martín y Leandro N. Alem.
Árboles peligrosos y caminos rotos: los motivos del cierre
El coordinador de gabinete de Capital, Cesar Aguilar, aseguró que por seguridad se hará la intervención profunda e inmediata en el paseo público.
”Tenemos que intervenir la plaza porque tiene árboles de mucha altura, con algunas ramas arriba que están secas y son peligrosas. Entonces, se decide hacer un cierre por ahora para poder trabajar con grúas, porque son muy altas, y poder trabajar con toda tranquilidad, y dejar la plaza en condiciones para tener mayor seguridad”, explicó el funcionario a Diario La Provincia SJ.
Además de la poda del arbolado de gran porte, el plan de obras —que deberá iniciar antes del 15 de agosto— contempla la reparación de veredas y senderos internos. “Hay muchos caminos deteriorados que están destruidos y es una plaza muy visitada, tenemos que tratar de darle la mayor seguridad posible. Se va a hermosear”, añadió Aguilar.
Otro de los argumentos centrales de la gestión municipal es recuperar la función estratégica de la Plaza Laprida ante emergencias. Al estar rodeada por tres importantes instituciones educativas, este espacio verde está catalogado como punto de encuentro de Defensa Civil en caso de sismos u otras catástrofes.
”Necesitamos dejarla liberada lo mejor posible para que no tengamos más inconvenientes como punto de encuentro y que puedan los chicos de las escuelas disfrutar a pleno de esa plaza. Hoy prácticamente no pueden porque están invadidas por los puestos”, enfatizó el coordinador de gabinete.
El impacto en los feriantes: ¿Quiénes ocupan la plaza hoy?
Actualmente, el entorno inmediato de la plaza cuenta con la presencia de unas 30 carpas que agrupan tanto a trabajadores independientes como a organizaciones sociales. La permanencia de los puestos generó un intenso debate sobre el uso del espacio público en el microcentro sanjuanino.
Entre los sectores involucrados que deberán dejar el predio se destacan:
- Movimiento Evita: Cuenta con alrededor de 70 integrantes trabajando en el lugar.
- Amas de Casa del País: Reúne a cerca de 35 feriantes.
Todos ellos concentran su actividad comercial principalmente sobre las veredas de Avenida Libertador y calle Alem.
¿A dónde trasladarán a los vendedores ambulantes?
El gran desafío que enfrenta la Municipalidad de la Capital es encontrar un equilibrio justo entre el sostenimiento de la actividad comercial informal —de la cual dependen decenas de familias— y la recuperación comunitaria y recreativa del espacio público.
Desde el municipio confirmaron que ya se están analizando diferentes alternativas para mudar a los feriantes de manera ordenada. Aunque Aguilar aclaró que “todavía no tenemos decisión sobre cuándo sería”, ya suena con fuerza un destino principal en la mesa de evaluación: la Plaza Di Stéfano, ubicada en el ingreso a la Terminal de Ómnibus de San Juan.
Las próximas semanas serán claves para definir el cronograma de traslado y el inicio del vallado con lonas que cambiará, temporalmente, la fisonomía de la tradicional Plaza Laprida.