Un acto de rápida reacción, compromiso y enorme responsabilidad tuvo como protagonista a un chofer de la Red Tulum, que se convirtió en un verdadero héroe al volante al asistir a un niño que comenzó a convulsionar mientras viajaba a bordo de una unidad del transporte público.
El hecho ocurrió en un colectivo interno TEO 3, cuya identidad del conductor no fue revelada. Según los primeros datos, el menor comenzó a sufrir una convulsión repentina en plena marcha, lo que generó preocupación y tensión entre los pasajeros. De inmediato, quienes viajaban en la unidad alertaron al chofer sobre la grave situación que se estaba desarrollando en el interior del colectivo.
Sin dudarlo y demostrando una enorme vocación de servicio, el conductor tomó una decisión clave: desviarse de su recorrido habitual para trasladar de urgencia al niño hasta el Hospital Marcial Quiroga.
Al llegar al nosocomio, el menor fue rápidamente ingresado al sector de urgencias, donde fue atendido por el personal médico de guardia. Gracias a la pronta intervención y al rápido traslado, el niño recibió atención especializada a tiempo, lo que permitió estabilizar su cuadro de salud.
El accionar del chofer fue destacado por los pasajeros, quienes coincidieron en resaltar su calma, profesionalismo y humanidad en un momento crítico.
El dato
El accionar del chofer fue ampliamente elogiado tanto por los pasajeros como por testigos del hecho, quienes destacaron su rápida reacción, su calma en un momento de extrema tensión y la decisión inmediata de priorizar la emergencia sanitaria por sobre el recorrido habitual.
Muchos coincidieron en señalar que su compromiso y humanidad fueron claves para que el niño recibiera atención médica a tiempo, resaltando además el rol fundamental que cumplen los trabajadores del transporte público en situaciones críticas.