Profesionales del Instituto Geofísico-Sismológico Volponi, que a su vez forman parte del Conicet, comenzarán a estudiar una posible proyección de la falla sísmica que generó el terremoto del 18 de enero del 2021 en San Juan. El equipo detectó que el epicentro fue en la precordillera central, en las sierras de las Osamentas, que están en el oeste de Zonda. La falla podría tener una proyección a los departamentos de Pocito, Rawson y 9 de Julio, y es por eso que quieren avanzar los trabajos con ayuda de los municipios.

Inicialmente el Instituto instaló alrededor de la zona epicentral del sismo del 2021 una red de estaciones. El Instituto ya tenía dos estaciones sismológicas, una en el Volponi y otra en Barreal e instala después otras siete alrededor de la zona epicentral que cubre muy bien la zona donde fue la falla del terremoto del 2021“, comenzó explicando la coordinadora del área de Sismología, Silvina Nacif a Diario La Provincia SJ.

Esas estaciones registraron los movimientos por un lapso aproximado de cinco meses y los datos arrojaron que sólo en el primer mes (del 27 de enero al 27 de febrero) la red de estaciones detectó mil eventos sísmicos. Todas esas réplicas ocurrieron después del sismo principal de magnitud 6.4 que fue el 18 de enero y se ubican aproximadamente entre 14 y 18 kilómetros de profundidad.

La falla corroborada, lo real, es lo negro. Lo punteado en amarillo es la proyección. En base del mecanismo de foco que tienen los sismos y las anomalías magnéticas, que es lo que se ve en celeste, se hizo la proyección.

Lo bueno de instalar una red alrededor de la zona epicentral, es que podés determinar muy bien la localización de los sismos, y con las réplicas determinamos una falla en el departamento de Zonda, aproximadamente de 20 kilómetros de longitud. Y con una dirección oblicua a las fallas norte-sur que son reconocidas en la zona. Esta falla oblicua no se había observado anteriormente”, aclaró Nacif subrayando que todo lo que investigan, en general, termina en una publicación internacional.

Método de estudio, la clave

Para que la interpretación tenga un aporte multidisciplinario, el equipo encabezado por Nacif interpretó con otros métodos, aparte de la sismología. Esa falla en el departamento de Zonda también se vio con procesamientos de datos satelitales magnéticos. Así pudieron ver la estructura en donde están los 20 kilómetros de la falla, donde se ubican los epicentros de todos los sismos.

Además, los datos magnéticos y los datos gravimétricos permitieron ver una posible proyección hacia los departamentos de Pocito, Rawson y 9 de Julio. Sin embargo, vale aclarar, que en esa zona no se detectó sismicidad.

El equipo del Volponi que viene encabezando la investigación. Foto: Diario La Provincia SJ.

El modelo que se ha trabajado ahí surgió en función de los datos sismológicos. Cuando vimos que los mecanismos de foco y la orientación de ese sistema de la supuesta falla que se extiende, probamos con otras técnicas a ver con qué se podía ver y surgió el campo magnético global. Son modelos donde se toman datos terrestres, aéreos, satelitales y la parte oceánica marina y se hace un modelo global de toda la Tierra, son los modelos EMAC-II”, agregó el profesional Mario Giménez, integrante del equipo.

A partir de ese modelo, que baja el dato donde hay cobertura en tierra, tiene mayor veracidad el modelo. Se calculó lo que se llama señal analítica y se veía que la orientación de la zona de debilidad coincidía con la traza supuesta de la falla.

Zona de debilidad es esa traza amarilla que está en los gráficos que se ve dónde va la falla, que sale de la zona del dato duro, que es donde estuvo el evento sísmico, en la zona de la Osamenta. Lo otro es una proyección que se dirige hacia la zona donde hubo mucha destrucción, como fue La Rinconada. Tiene la misma orientación”, aclaró subrayando que la “supuesta traza de falla hay que verificarla en terreno”.

La medición en terreno.

Pero basado en los datos magnéticos y en los datos gravimétricos, que también los trabajaron, “se ve la misma orientación“. Y como coincide que mucha de la deformación que ellos vieron en terreno, ocurrió en esa dirección, todo lleva a pensar que “puede haber esa zona de debilidad”.

Propuesta a los municipios

Hace unos días, el equipo visitó al intendente de Pocito, Fabián Aballay, para explicar toda esta investigación y le propuso realizar un trabajo de medición para verificar la posible proyección de la falla original en ese departamento. El objetivo es ver si un estudio en el terreno permite ver que dicha falla está.

Si llegara a estar, se tienen que tomar todos los recaudos necesarios en esa región. Si no está, quedó en una investigación como un supuesto“, aclaró Giménez.

“No es que sea una falla gigante, porque esto mide 20 kilómetros. Puede ser que se active por secciones. Lo importante es que nosotros vemos esta señal que más o menos coincide en la orientación”, detalló Silvina Nacif.

Los equipos que usan en el campo.

Los profesionales explicaron que también hay que volver a recalcular y medir la red en la sierra chica de Zonda, pero ésta es una zona despoblada. La zona poblada está en Pocito y en una primera instancia la investigación estará ahí. Luego verán la posibilidad de avanzar para Rawson, ya que el intendente de ese departamento expresó su interés en conocer qué es lo que pasa.

El estudio que se viene

“Ahora la propuesta que le planteamos a Pocito es realizar mediciones gravimétricas terrestres. O sea, ir con el instrumental, recorrer el lugar, hacer una grilla, más o menos con 200 puntos, y medir cada uno de esos puntos. El objetivo es encontrar, localizar mejor esta anomalía y puntualizarla“, explicó Laura Godoy, miembro del equipo.

Una vez que se encuentre esta anomalía, por dónde pasa, se haría unos “perfiles con sísmica pasiva”, que se hace con redes. “La sísmica pasiva es un método geofísico que se utiliza para ver estructuras o contactos de litológicos en el subsuelo con estaciones sismológicas. Pero no esperando que tengas un sismo, se puede dejar menos tiempo, como por ejemplo una medición de 20 minutos a una hora”, detalló destacando que se tratará de encontrar las estructuras según el viaje de la onda y eso ayudaría a limitar bien ese contacto.

Para el trabajo aplicarían métodos geofísicos, con gravedad, y después sísmica pasiva puntualmente para ver si hay o no una falla.