Los usuarios del transporte público de San Juan comenzaron a notar en los últimos días una menor frecuencia de colectivos. Este viernes, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) San Juan, Héctor Marcelo Maldonado, confirmó que la reducción del servicio responde a una decisión tomada por las empresas nucleadas en la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP).
Según explicó el dirigente sindical, las empresas argumentan que la medida busca administrar los recursos disponibles ante las deudas que, aseguran, mantiene el Estado con el sistema de transporte.
“Según sus manifestaciones, el Gobierno mantiene deudas importantes con las empresas. Por eso han reducido el servicio y están trabajando con los mismos horarios que se utilizan durante las vacaciones de invierno o de verano”, explicó Maldonado.
Menos colectivos y mayores tiempos de espera
El titular de la UTA indicó que la disminución del servicio implica una reducción significativa de las unidades que circulan diariamente. “Para simplificarlo rápidamente, una línea que en época de clases tenía diez turnos, hoy está trabajando con cinco o seis. No más que eso”, detalló.
Como consecuencia, las frecuencias también se modificaron. “Cualquier línea que antes podía tener una frecuencia de diez minutos, con esta modalidad pasa a tener una espera cercana a los veinte minutos entre una unidad y otra”, señaló.
De acuerdo con lo expresado por las empresas, esta sería la única manera de garantizar la continuidad del servicio. “Ellos sostienen que, si no administran de esta forma el gasto de gasoil, deberían dejar de prestar servicio por la deuda que, según manifiestan, mantiene el Gobierno con los subsidios”, agregó.
La preocupación del gremio
Maldonado aclaró que la decisión fue adoptada exclusivamente por el sector empresario y que la UTA tomó conocimiento cuando las empresas comenzaron a comunicar la medida a los choferes.
“Fue una decisión que tomaron las empresas. Nosotros nos enteramos a través de los propios compañeros cuando les notificaron cómo iba a ser la nueva modalidad de trabajo”, afirmó.
El sindicato mantuvo reuniones con la cámara empresaria para conocer el alcance de la situación y evaluar su impacto sobre los trabajadores.
La principal preocupación inicial estaba vinculada al pago de los salarios. “Nos preocupaba mucho que se empezara a poner en jaque la garantía de los sueldos básicos, pero las empresas nos manifiestan que eso no va a suceder”, sostuvo.
Choferes sin tiempo para descansar
Más allá de la continuidad del pago de los salarios, el dirigente advirtió que la reducción de unidades ya genera consecuencias sobre las condiciones laborales de los choferes.
“Estamos teniendo la problemática de que los compañeros no están pudiendo tomarse los minutos de descanso en las cabeceras debido a la falta de unidades”, explicó.
Según detalló, al haber menos colectivos en circulación aumenta la cantidad de pasajeros por unidad y los recorridos acumulan demoras durante toda la jornada.
“La afluencia de gente es mayor y los colectivos van permanentemente atrasados. Hay compañeros que cumplen ocho horas de trabajo sin poder hacer una pausa o incluso bajar al baño”, concluyó.