Con la llegada del calor intenso y las jornadas largas, muchas personas retoman o intensifican la actividad física al aire libre. Sin embargo, entrenar en verano sin tomar recaudos puede generar agotamiento físico, mareos, lesiones musculares y bajadas de presión, especialmente en días con altas temperaturas y viento, como los que se esperan esta semana en San Juan.

Especialistas en salud y educación física coinciden en que adaptar el entrenamiento a las condiciones climáticas es clave para cuidar el cuerpo y evitar complicaciones.

Elegir el mejor horario para moverse

Uno de los principales consejos es evitar entrenar en las horas de mayor calor, que generalmente se concentran entre las 11 y las 17. En verano, lo ideal es:

  • Realizar actividad física temprano por la mañana o al atardecer.
  • Priorizar lugares con sombra o buena ventilación.
  • Reducir la duración e intensidad del entrenamiento en días muy calurosos.
  • Escuchar al cuerpo es fundamental para evitar sobreesfuerzos.

Adaptar la intensidad y el tipo de ejercicio

El verano no es el momento ideal para exigencias extremas. Se recomienda:

  • Bajar la intensidad de rutinas habituales.
  • Incorporar más pausas de descanso.
  • Alternar ejercicios aeróbicos suaves con estiramientos.
  • Caminar, nadar, andar en bicicleta o realizar rutinas funcionales moderadas son opciones adecuadas para esta época.
Los efectos del golpe de calor. Foto: Chat GPT

El rol del viento y el calor en el rendimiento físico

En provincias como San Juan, el viento también influye en el esfuerzo físico. Las ráfagas pueden generar mayor deshidratación, fatiga y sensación térmica engañosa, lo que lleva a exigirse más de lo recomendado.

Por eso, es importante:

  • No confiarse cuando el viento da sensación de frescura.
  • Proteger ojos y vías respiratorias en zonas con polvo.
  • Detener la actividad ante mareos o debilidad.

Calentamiento y estiramiento: aliados indispensables

Antes y después de entrenar, el calentamiento y los estiramientos ayudan a prevenir:

  • Contracturas
  • Tirones musculares
  • Lesiones articulares
  • Dedicar al menos 10 minutos a cada etapa mejora el rendimiento y reduce riesgos.

Señales de alerta que no deben ignorarse

Dolor de cabeza, náuseas, calambres, confusión o debilidad son señales claras de que el cuerpo necesita parar. Ante estos síntomas, se debe interrumpir la actividad y buscar un lugar fresco.