La fiebre por las figuritas del Mundial volvió a explotar en San Juan. Chicos, adolescentes y hasta adultos recorren negocios buscando sobres, álbumes y figuritas difíciles. Pero este año hay una diferencia que muchos kiosqueros empezaron a notar: las figuritas ya no se venden solamente en kioscos.
Supermercados, librerías, cadenas comerciales e incluso otros locales comenzaron a ofrecer productos de Panini, algo que generó distintas reacciones entre quienes históricamente sostienen este tipo de ventas.
Algunos comerciantes reconocen cierta incomodidad por la competencia. Otros, en cambio, aseguran que entienden el fenómeno y que el negocio tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos.
Pablo Pedraza, kiosquero sanjuanino y vendedor de figuritas desde hace más de dos décadas, habló con Diario La Provincia SJ y dio una mirada sincera sobre la situación.
“Hoy las figuritas están en todos lados”
Pedraza explicó que el furor mundialista hizo que comenzaran a ingresar álbumes desde Chile, algo que ayudó a cubrir la enorme demanda. “Panini tiene presencia en todo el mundo y eso hizo que empezaran a entrar álbumes de Chile. Entonces hoy los álbumes están en todos lados”, comentó.
Según explicó, al principio el gran problema era conseguir álbumes, pero ahora la verdadera dificultad pasa por las figuritas. “El tema ahora es la figurita. Antes no se conseguían álbumes y nadie compraba sobres. Ahora la demanda explotó”, señaló.
“El sol sale para todos”
Aunque muchos kiosqueros ven con preocupación que las figuritas aparezcan en otros rubros, Pedraza eligió una postura más comprensiva. “Malestar no, porque el sol sale para todos”, afirmó.
Y explicó que el verdadero problema del sector viene desde hace años, mucho antes de las figuritas del Mundial. “Los kioscos de revistas vienen sufriendo muchísimo por la tecnología. En el centro antes había 40 kioscos y ahora quedan seis”, sostuvo.
Según detalló, las ventas de diarios y revistas vienen cayendo hace tiempo y las figuritas terminaron convirtiéndose en uno de los productos que todavía mantienen vivo al rubro.
La pelea por conseguir stock
Uno de los principales problemas para muchos kiosqueros es mantener abastecido el negocio ante una demanda que no afloja.
Pedraza contó que, en muchas ocasiones, tuvo que recurrir a proveedores no oficiales para seguir vendiendo. “A veces el proveedor oficial no tiene stock y uno tiene que salir a buscar a revendedores. Las figuritas llegan más caras, pero si no, te quedás sin vender”, explicó.
Pese a eso, aseguró que logró sostener la oferta desde que comenzó el furor mundialista. “Desde que salió el álbum nunca dejé de tener stock. A veces conseguía diez sobres, después quince, después tres… y explotaban las redes cuando avisaba”, relató.
Mucho más que el Mundial
El comerciante también aclaró que el negocio de las figuritas no termina con el Mundial. Actualmente, Panini tiene varias colecciones en circulación: Pokémon, Mario Bros, Dragon Ball, Fortnite, Stitch y hasta álbumes relacionados con streamers y creadores de contenido. “Yo pensé que algunas no se iban a vender y terminan siendo furor entre los chicos”, comentó.
Sin embargo, reconoció que ninguna alcanza el nivel de locura que genera el Mundial. “Por cada veinte sobres del Mundial, vendo uno de otra colección”, graficó.
Un fenómeno que mueve a todos
Pedraza aseguró que entiende por qué otros comercios quieren sumarse al negocio mientras dure el boom.“He visto hasta promociones donde te regalan sobres si comprás comida. Y está bien, es marketing. Hay mucha demanda y todos quieren aprovechar”, dijo.
Aun así, remarcó que el verdadero desafío para los kioscos sigue siendo sostenerse durante todo el año, más allá del furor momentáneo.
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