En las alturas de la cordillera sanjuanina, lejos de los circuitos turísticos tradicionales y ocultos entre quebradas y vegas de montaña, crecen algunos de los bosques más singulares de la Argentina. Se trata de los bosques de chacay, una especie arbórea que despierta cada vez más interés entre investigadores, ambientalistas y organismos provinciales debido a sus características excepcionales.
Desde la Dirección de Bosques Nativos de San Juan confirmaron que actualmente la provincia tiene identificados dos importantes sectores donde se desarrolla esta especie y trabaja para estudiar un posible tercer bosque en el departamento Calingasta.
Según explicó a Diario La Provincia SJ, el director de Bosques Nativos, Gustavo Mercado, uno de los hallazgos más recientes corresponde a una formación ubicada en las márgenes del río Colorado, en Calingasta, que ya fue incorporada a los trabajos de actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos.
Una especie única en la cordillera
Lo que hace especial al chacay es su capacidad para sobrevivir en condiciones extremas.
Mercado explicó que se trata de una de las especies arbóreas que crecen a mayor altura en la Argentina. Estos bosques aparecen únicamente cuando se combinan determinadas condiciones de humedad, presencia de vegas y quebradas protegidas dentro del ambiente cordillerano.
Los ejemplares suelen encontrarse por encima de los 2.500 metros sobre el nivel del mar, una característica poco frecuente para especies arbóreas en el país.
“Se dan ciertas características especiales para que pueda desarrollarse esta especie”, explicó el funcionario al referirse a las condiciones ambientales que necesita el chacay para prosperar.
La búsqueda de un tercer bosque
Tras los estudios realizados en el bosque del río Colorado, los especialistas comenzaron a recopilar información sobre una nueva formación ubicada hacia el sur de Calingasta, en una zona cercana a Las Hornillas.
El objetivo es realizar una campaña científica para determinar el tamaño del bosque, la edad de los ejemplares, su cobertura vegetal y las condiciones ecológicas que permiten su desarrollo.
Para ello se prevé una nueva expedición durante la primavera, cuando las condiciones climáticas faciliten el acceso a sectores de difícil ingreso.
Investigaciones junto al CONICET
Los estudios cuentan con la participación de investigadores especializados en la determinación de la edad de los bosques cordilleranos.
De hecho, las campañas realizadas en Calingasta incluyeron la colaboración de un científico del CONICET dedicado al análisis de las formaciones de chacay presentes en la cordillera de los Andes.
La información obtenida permitirá conocer mejor la historia ambiental de la provincia y fortalecer las estrategias de conservación de ecosistemas considerados únicos.
Un patrimonio natural poco conocido
Aunque suelen pasar desapercibidos para gran parte de la población, estos bosques representan uno de los ambientes más valiosos de la biodiversidad sanjuanina.
Su presencia en zonas de alta montaña los convierte en verdaderos refugios naturales, capaces de albergar especies vegetales y animales adaptadas a condiciones extremas.
Por eso, cada nuevo hallazgo genera expectativa entre los especialistas, que consideran a estos bosques una pieza clave para comprender la evolución de los ecosistemas cordilleranos y reforzar su protección para las futuras generaciones.
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