El Gobierno de San Juan trabajó de manera intensa y coordinada durante el sábado 31 de enero y el domingo 1 de febrero para asistir a las zonas afectadas por el fuerte temporal que azotó a la provincia. Las lluvias persistentes y el granizo generaron crecientes en distintos cauces, complicando la situación en varios departamentos.
Uno de los puntos más críticos fue Zonda, que ya había sufrido graves consecuencias la semana anterior con el desborde del Río Blanco, producto de la gran cantidad de agua caída. A este escenario se sumaron este fin de semana nuevas crecientes en Bermejo y Pocito, lo que obligó a redoblar los esfuerzos del Estado provincial.
Operativo integral y trabajo unificado
En el marco del operativo integral dispuesto por el Ejecutivo provincial, todos los ministerios de San Juan trabajaron de forma articulada para brindar asistencia inmediata a las familias damnificadas. Las acciones incluyeron relevamientos, ayuda directa y monitoreo constante de las zonas más comprometidas.
Durante ambas jornadas, se realizaron intervenciones en los departamentos de: Pocito, Caucete, Albardón, Angaco, Capital, Chimbas, 9 de Julio, Rawson, Rivadavia, Santa Lucía, San Martín y 25 de Mayo.
El despliegue territorial permitió atender situaciones vinculadas a ingresos de agua en viviendas, anegamientos, daños materiales y complicaciones en la vía pública, priorizando siempre la seguridad de las personas.
Monitoreo permanente ante el alerta meteorológico
Desde el Gobierno provincial informaron que, como parte del protocolo de emergencia, la situación continúa siendo monitoreada de manera permanente, especialmente mientras se mantenga vigente el alerta meteorológico emitido para la provincia.
Las autoridades remarcaron que el objetivo principal es anticiparse a nuevos eventos climáticos, minimizar riesgos y garantizar una respuesta rápida ante cualquier contingencia que pueda surgir en los distintos departamentos.
El trabajo coordinado entre áreas permitió sostener la asistencia durante todo el fin de semana, en un contexto climático adverso que volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta del Estado ante fenómenos naturales de gran magnitud.