Su mirada lo dice todo. Hope, esperanza en inglés ya no es aquella yegua con gesto cabizbajo que se escondía del mundo. Ahora enfrenta al mundo con otra actitud, con confianza y con mucha paz. Una muestra más de lo que el cariño y un cuidado responsable pueden generar en un animal. 

Hope fue rescatada por la asociación Rescate Equino, de una realidad muy triste donde primaban los malos tratos y la falta de alimento. A la institución le costó bastante poder rescatarla y por ello el nombre que le colocaron era toda una señal de que había que luchar para poder cambiar su realidad. Habría mucha esperanza en su historia.

Hope es una yegua de San Juan.

Casi por arte del destino llegó a la vida de Exequiel Pereyra, un instructor que ama la actividad física al aire libre y a los animales. Es conocido en el ambiente runner por participar en todas las carreras junto a su inseparable compañero de 4 patas “Soldado” y por el cariño y dedicación que le da a ese perro que también rescató de la calle.

“Yo siento que ella me eligió”, contó Exequiel a Diario La Provincia SJ. “Yo tengo corrales donde también los tienen las chicas de Rescate Equino, un día pasé por su corral y ví que había una perdida de agua y me acerqué a cerrar la manguera. Cuando salgo  del corral, estaba Hope en actitud sospechosa, no se si enojada o a la defensiva. Pero de repente vino y me cruzó su cuello por toda la cabeza. Yo sentí que me abrazó“, agregó el joven.

Hope, una yegua que fue salvada por Rescate Equino

“Allí me surgió interés por ella. Me dijeron las chicas que habían ido a ver al último padrino que tenían para encontrar a quien se la daban”, dijo Exequiel quien sin dudarlo se propuso para cuidar a Hope y obtuvo el si de Rescate Equino.

La traje a mi casa porque cuando la ví en las condiciones que estaba, pensé que iba a necesitar mucho cariño además de alimento.  Estaba odiosa con la gente nada que ver con lo que es ahora”, comentó. 

La yegua vive en el campo.

La idea de Exequiel dio sus resultados y en poco tiempo Hope cambió su actitud. Por otro lado la familia del joven aceptó de inmediato su idea al conocer la historia de la yegua.  “Mi pareja se adapto y la quiere mucho y mi hija se enamoro desde el primer momento porque ama los caballos”, dijo. Decidimos respetar el nombre de quienes las rescataron, ellas estuvieron mucho tiempo luchando por Hope y por eso su nombre fue esperanza, de que se pudo lograr una realidad nueva para ella”, contó.

En la actualidad Hope es una yegua feliz con mucho entusiasmo. Le gusta jugar, pasear con Exequiel y hasta bañarse. Es la podadora oficial del pasto en la casa familiar tanto del que hay en el lugar como del que su dueño le plantó especialmente para que se alimentara.

“Se adapto bastante. Es una yegua que venía mala pero con amor se convirtió en dócil. Aprendió que aquí nadie la iba a maltratar ni pegar entonces cambió mucho. Ahora busca acercarse a las personas y que le den cariño“, concluyó.