Este domingo, la Arquidiócesis de San Juan de Cuyo dio inicio al Año Santo 2025, un tiempo de renovación espiritual que invita a la conversión y a la celebración de la fe, tanto de manera personal como comunitaria. La apertura del Jubileo estuvo marcada por la reflexión de Mons. Jorge Eduardo Lozano, Arzobispo de San Juan de Cuyo, quien destacó la importancia de vivir este tiempo como “Peregrinos de la Esperanza”.
En su homilía, Lozano recordó el ejemplo de la Sagrada Familia, que, según el Evangelio de San Lucas, peregrinaba cada año a Jerusalén para celebrar la Pascua. “No iban por su cuenta, sino en una caravana que los unía a todos”, afirmó, haciendo hincapié en que la peregrinación es una vivencia comunitaria. De igual manera, el Año Santo invita a caminar en la esperanza, acogiéndonos a la misericordia de Dios, que siempre nos perdona y nos acoge en su casa.
También destacó la importancia de la comunidad y de vivir este tiempo como Iglesia, ya que “nadie se salva solo”. Citó las palabras de Benedicto XVI: “Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras”. Así, la esperanza es un don personal, pero también comunitario, que nos llama a compartirla con los demás.
El Año Santo es también una ocasión para caminar en comunión con los Santos. A través de la oración por los difuntos, “seguimos caminando juntos”, dijo Mons. Lozano, quien invitó a los fieles a compartir la gracia de las indulgencias, un don de la misericordia de Dios que no se merece, sino que se acoge con humildad.
Mons. Lozano concluyó su homilía citando al Papa Francisco, quien ha resaltado la importancia de la peregrinación. “Ponerse en camino es un gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida”, dijo el Papa, y señaló que el Año Santo será una oportunidad para recorrer tanto caminos antiguos como nuevos, en la vivencia intensa de la experiencia jubilar.
Así, el Año Santo 2025 comienza con una invitación a todos los fieles a ser “Peregrinos de la Esperanza”, confiando en que no seremos defraudados, porque “con nosotros está Jesús”, como lo recuerda el Evangelio de San Marcos.
Fuente y Fotos: Arzobispado de San Juan de Cuyo